La demócrata Gina Hinojosa ha derrotado al gobernador republicano Greg Abbott en las elecciones de Texas, poniendo fin a más de tres décadas de gobiernos republicanos en uno de los estados con mayor peso político y económico de Estados Unidos. La victoria, proyectada durante el escrutinio de las elecciones de mitad de mandato celebradas este martes, supone uno de los cambios de gobierno más significativos de la noche electoral.
Con este resultado, Hinojosa se convierte en la primera mujer de origen hispano elegida gobernadora de Texas y devuelve el Ejecutivo estatal al Partido Demócrata, que no ganaba unas elecciones a gobernador desde 1990, cuando Ann Richards consiguió imponerse al republicano Clayton Williams.
La victoria adquiere una dimensión especial por producirse en un territorio que ha respaldado de forma continuada a los candidatos presidenciales republicanos desde 1980. En las elecciones de 2024, Donald Trump ganó Texas por casi 14 puntos de diferencia frente a Kamala Harris.
El fin de una hegemonía republicana que comenzó en 1995
La llegada de Hinojosa al Gobierno de Texas pondrá fin a una etapa de más de 30 años de dominio republicano, iniciada en enero de 1995 con la toma de posesión de George W. Bush, que había derrotado a Ann Richards en las elecciones de 1994.
Desde entonces, el estado ha estado gobernado por tres dirigentes republicanos: George W. Bush, Rick Perry y Greg Abbott. Este último accedió al cargo en enero de 2015 y había conseguido renovar su mandato en las elecciones de 2018 y 2022.
Durante sus años al frente del Ejecutivo, Abbott impulsó una agenda conservadora especialmente centrada en la inmigración, la seguridad fronteriza, la regulación del aborto y las competencias de las autoridades estatales frente al Gobierno federal.
Su derrota interrumpe una trayectoria de victorias republicanas que se prolongaba desde hacía más de tres décadas y abre una nueva etapa política en un estado que cuenta con una de las mayores poblaciones del país.
Quién es Gina Hinojosa, la demócrata que ha derrotado a Abbott
Gina Hinojosa, abogada y dirigente demócrata, desarrolló buena parte de su carrera política en la Cámara de Representantes de Texas, donde ha defendido iniciativas relacionadas con la educación pública, los derechos laborales y el acceso a la atención sanitaria.
Su candidatura ha buscado ampliar el apoyo demócrata más allá de los grandes núcleos urbanos, especialmente entre los votantes preocupados por el coste de la vida, la financiación de los servicios públicos y las políticas educativas del Gobierno estatal.
La victoria también tiene una dimensión histórica por su perfil personal. Hinojosa será la primera gobernadora de origen hispano de Texas, un estado donde la población hispana representa una parte fundamental de la sociedad y del electorado.
Texas se suma a los cambios políticos de las elecciones de mitad de mandato
El vuelco en Texas llega en una noche en la que los demócratas han conseguido importantes avances en las elecciones al Congreso y en varias gobernaciones.
La derrota de Abbott adquiere especial relevancia para Donald Trump, que ganó ampliamente el estado en 2024 y ha contado con el gobernador texano como uno de sus principales aliados en materia de inmigración y seguridad fronteriza.
El cambio de gobierno en Texas modifica el equilibrio político de uno de los territorios más influyentes de Estados Unidos, tanto por su población como por su peso económico y su protagonismo en los debates nacionales sobre inmigración, energía y política fiscal.
La llegada de Hinojosa al Ejecutivo estatal obligará además a una nueva relación institucional con la Casa Blanca y con un Parlamento de Texas en el que la composición de las mayorías será decisiva para determinar el alcance de sus propuestas.