El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha repudiado el atentado terrorista registrado este viernes contra una iglesia situada en el centro de Jordania, un ataque en el que han fallecido siete personas y otras 34 han resultado heridas.
El máximo responsable de la ONU ha condenado "enérgicamente" la acción violenta, que se ha producido durante la celebración de un funeral dentro del templo del municipio de Hamoud, en la provincia de Karak, cuando los asistentes se encontraban congregados en el interior de la iglesia.
Guterres ha hecho llegar "sus más sentidas condolencias" a los allegados de los fallecidos y ha expresado su deseo de una "rápida recuperación" para los heridos, que este mismo viernes han sido visitados en el hospital por el rey de Jordania, Abdalá II, en señal de apoyo y solidaridad.
"Naciones Unidas se solidariza con Jordania, con su Gobierno y con su pueblo", ha subrayado el portavoz del secretario general, Stéphane Dujarric, quien en una comparecencia ante los medios ha insistido en que "los ataques contra lugares de culto son inaceptables" y vulneran principios fundamentales del Derecho Internacional y de la convivencia.
En esta línea, Guterres ha recalcado que los templos "deben ser lugares de paz y deben ser seguros para todos" y ha exigido que los responsables del atentado sean plenamente identificados y respondan ante la justicia por lo ocurrido.