El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha afirmado este jueves que las Fuerzas Armadas del país se encuentran “alerta y preparadas” para retomar “con aún más fuerza” la ofensiva contra Irán. Sus declaraciones se producen tras los recientes ataques de Teherán contra intereses de Estados Unidos en Oriente Próximo.
En un discurso dirigido a cadetes del Ejército durante un acto de graduación, Katz ha reiterado que Israel está en disposición de demostrar su “superioridad aérea y llevar a cabo ataques contra Irán para eliminar las amenazas existentes por tercera vez”, de acuerdo con la información publicada por el diario ‘The Times of Israel’.
“Si es necesario volver, volveremos con más fuerza”, ha añadido, en alusión a una posible reanudación de las operaciones militares. Sus palabras llegan después de que Estados Unidos haya llevado a cabo, entre el martes y el jueves, varias oleadas de bombardeos contra objetivos iraníes, alegando que se trata de una respuesta a los ataques de Irán contra buques en el estrecho de Ormuz, donde Teherán reclama que el tránsito marítimo sea coordinado con sus fuerzas hasta que se alcance un acuerdo de paz definitivo que ponga fin al conflicto en Oriente Próximo derivado de la ofensiva israelí-estadounidense.
Como reacción a estos bombardeos, que han causado al menos catorce fallecidos y cerca de 80 heridos en dos días, Irán ha lanzado misiles y drones contra objetivos vinculados a Estados Unidos en varios países de la región. Este intercambio de ataques se produce en medio de acusaciones mutuas de incumplir los términos del memorando de entendimiento firmado en junio entre ambos gobiernos y de advertencias sobre un posible derrumbe del alto el fuego acordado el 8 de abril, en el que también participa Israel, que ha mantenido sus operaciones militares en Líbano pese a dicho preacuerdo.
El propio Katz ya había recalcado anteriormente que Israel no tiene intención de retirar sus fuerzas de Líbano, incluso después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, considerara factible una retirada. “No pedimos permiso a nadie para entrar en Líbano y no necesitamos permiso de nadie para quedarnos en Líbano”, afirmó en unas declaraciones previas. “Es nuestro derecho y deber defender a los residentes de Galilea y a los ciudadanos israelíes de las amenazas del grupo terrorista yihadista Hezbolá, que pretende destruir el Estado de Israel”, remachó.