Israel mantiene bloqueada la entrada de mercancías privadas en Gaza y acusa a Hamás de cobrar una tasa de extorsión

Israel congela la entrada de mercancías privadas en Gaza tras acusar a Hamás de cobrar una tasa de extorsión, algo que el grupo islamista niega tajantemente.

Imagen de camiones a la espera de la entrada en la Franja de Gaza por el paso de Rafá  Mohamed Arafat / Zuma Press / Europa Press

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La coordinadora israelí para los territorios palestinos ocupados confirmó este jueves que la entrada de mercancías privadas en la Franja de Gaza permanece paralizada, después de denunciar que Hamás ha impuesto una tarifa de “extorsión” a los comerciantes. El movimiento islamista palestino ha rechazado de plano esta acusación y sostiene que se trata de una aportación voluntaria destinada a reforzar la liquidez de la economía del enclave, ya de por sí devastado por la guerra.

En su nota oficial, la COGAT israelí señala de forma concreta a Hamás por establecer un pago de 10.000 séquels, alrededor de 2.800 euros, “por cada camión que transporta mercancías a Gaza y exige a los comerciantes que vendan aproximadamente el 30% de sus mercancías en efectivo, en un esfuerzo por hacerse con el control de las ganancias”.

Hamás replica que esa cantidad responde a una “iniciativa comunitaria voluntaria” en la que “participan empresarios para un fondo nacional cuyos recursos se destinan íntegramente a apoyar a los grupos más vulnerables, así como a proyectos de vivienda, saneamiento y ayuda humanitaria”.

Asimismo, el grupo islamista argumenta que las disposiciones relativas a las operaciones en efectivo, con una tasa del 30%, se adoptaron “de común acuerdo con la Cámara de Comercio para paliar la grave escasez de liquidez y el deterioro de los billetes, y no como una decisión unilateral ni para controlar los fondos, como afirma la ocupación”.

Tras subrayar que lleva “tres años sin imponer impuestos o tasas gubernamentales a los camiones comerciales teniendo en cuenta las circunstancias excepcionales”, en alusión a la guerra en Gaza, Hamás acusa a Israel de difundir “narrativas falsas sobre los mecanismos para regular el comercio y la entrada de mercancías”.

Por su parte, la COGAT sostiene que lo que está aplicando Hamás es una “imposición fiscal forzosa” acompañada de “amenazas contra los comerciantes que se niegan a cumplir con sus exigencias”, y atribuye precisamente a estos negocios la decisión de “suspender la coordinación de los camiones que transportan mercancías a la Franja de Gaza hasta nuevo aviso, por temor real por sus vidas y su seguridad”, un extremo que el movimiento islamista desmiente con rotundidad.

En todo caso, la cuestión ya ha sido trasladada al organismo internacional encargado de supervisar el escenario de posguerra en la Franja de Gaza, la Junta de Paz. Su director ejecutivo, Nikolai Mladenov, se ha alineado con la posición de la COGAT y ha denunciado las “prácticas inaceptables” de Hamás, que, afirma, deben “terminar inmediatamente”.

Para el diplomático búlgaro, episodios como estos “demuestran la importancia de poner en marcha las actividades de la nueva autoridad tecnócrata palestina y la Fuerza Internacional de Estabilización que debe acompañar a su mandato para preservar su seguridad en la Franja”.