El Gobierno italiano ha acordado extender durante una semana más los controles en el espacio Schengen aplicados en la frontera con España tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta a finales de julio. La prórroga se adopta con la idea de coordinar con las autoridades españolas el fin de estas medidas cuando concluya ese periodo, momento en el que también caducará la contramedida aprobada por el Ejecutivo español.
Fuentes italianas han señalado que, en los próximos días, los ministros del Interior de ambos países mantendrán contactos para “valorar juntos medidas cooperación sustitutivas”.
Por su parte, fuentes de la delegación española en Bruselas —donde se celebra una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno con la participación del presidente Pedro Sánchez y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni— han indicado que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y su homólogo italiano, Matteo Piantedosi, trabajarán esta semana para “proceder a la eliminación” de los controles.
El origen del conflicto se remonta a cuando Italia impuso controles a los viajeros procedentes de España tras las llegadas de migrantes a Ceuta. Madrid respondió con controles a quienes llegaban desde Italia, operativos desde el 8 de agosto.