La Fiscalía Federal alemana con sede en Hamburgo ha presentado este miércoles cargos contra un ciudadano ucraniano por su supuesta implicación en la preparación de los ataques contra el gaseoducto Nord Stream, según han indicado sus representantes legales a la agencia alemana DPA.
El sabotaje tuvo lugar en septiembre de 2022 en aguas del mar Báltico, cuando se detectaron hasta seis detonaciones en las infraestructuras del gasoducto.
Las pesquisas desarrolladas en Alemania concluyen que los explosivos se habrían colocado en cuatro tramos distintos de los conductos, lo que llevó en un primer momento a países como Suecia y Alemania a hablar de cuatro explosiones, aunque finalmente se confirmó que fueron seis.
La principal hipótesis sostiene que varios buzos instalaron las cargas explosivas en las tuberías tras desplazarse hasta la zona en un velero, en el que en julio de 2023 se hallaron restos de material explosivo. A bordo viajaban cinco hombres y una mujer, que supuestamente alquilaron la embarcación utilizando documentación falsa. El ataque se produjo en pleno contexto de la guerra en Ucrania y, desde el inicio, Moscú se ha desmarcado del sabotaje.