El secretario general de la ONU, António Guterres, ha advertido este viernes de que el cierre decretado por Israel sobre Cisjordania está restringiendo "gravemente" el acceso de la población palestina a sus medios de subsistencia.
En declaraciones transmitidas por su portavoz, Stéphane Dujarric, el máximo responsable de Naciones Unidas ha indicado que "estamos muy preocupados por la escalada de violencia que estamos presenciando en Cisjordania (y) por los cierres generalizados impuestos por Israel a la comunidad palestina en Cisjordania".
Según ha explicado Dujarric en rueda de prensa, estas medidas "restringen gravemente la libertad de movimiento de los palestinos, así como su acceso a los servicios básicos y a sus medios de subsistencia".
El dirigente portugués ha expresado igualmente su preocupación por la demolición de viviendas en Hebrón y la evacuación de sus residentes anunciadas durante la jornada por las autoridades israelíes, y ha reiterado su condena a la "violencia provocada por el número récord de ataques perpetrados por colonos israelíes contra palestinos en 2026".
Guterres ha recordado a Israel que, en su condición de "potencia ocupante", tiene la obligación de "proteger a la población palestina de tales ataques y de exigir responsabilidades a los autores".
Sus declaraciones se producen después de que el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, haya comunicado que las fuerzas de seguridad evacuarán barrios enteros de la ciudad de Hebrón y procederán a derribar una "amplia hilera" de viviendas en esta localidad.
"El modelo del campo de refugiados de Yenín llega a Hebrón", ha afirmado Katz tras el tiroteo registrado esta mañana en la zona, en el que dos soldados israelíes han muerto y otros tres han resultado heridos por disparos de dos palestinos que posteriormente han sido abatidos.
El Ejército israelí ha informado de la muerte de los dos presuntos atacantes, identificados como Mohamad Yaaba y Firas Yaaba, ambos de 27 años y residentes en Hebrón.
Por su parte, el primer ministro, Benjamin Netanyahu, ha asegurado que el barrio de Hebrón en el que vivían los responsables del ataque será "destruido" y ha avanzado que se prepara "una operación de gran envergadura en Cisjordania, la mayor desde que Israel capturó el territorio en 1967". "El Ejército está preparado para ejecutarla; nosotros determinaremos el momento, pero está en marcha", ha remachado.