Los demócratas habrían conseguido arrebatar al Partido Republicano, de acuerdo con las primeras proyecciones, el control de la Cámara de Representantes (la cámara baja del Congreso) en las elecciones de mitad de mandato celebradas este martes en Estados Unidos, estableciendo así el primer contrapeso efectivo al poder del inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, desde el inicio de su segundo mandato en 2025.
El cambio de mayoría en la Cámara de Representantes, que se hará efectivo el 3 de enero de 2027, limitaría la capacidad del presidente para sacar adelante su agenda legislativa apoyándose únicamente en los votos republicanos. No obstante, es poco probable que el dominio demócrata se traduzca en una gran producción de nuevas leyes, ya que Trump conserva la Presidencia y ha reiterado su intención de recurrir a su poder de veto.
Este vuelco, en línea con lo anticipado por la mayoría de sondeos, se produce en una jornada en la que el Partido Demócrata está cosechando resultados destacados no sólo en las 'midterms' al Congreso, sino también en otras citas clave como las elecciones a la gobernación de Georgia, donde su aspirante Keisha Lance Bottoms derrotaría al republicano Rick Jackson.
Keisha Lance Bottoms se convertiría así en la primera gobernadora negra y mujer de Estados Unidos y en la primera mujer en dirigir Georgia, una victoria que otorga a la oposición de Trump el control de un estado estratégico cuyo último gobernador demócrata se remonta a 1998.
El empuje demócrata en esta convocatoria electoral tiene su origen en una profunda ola de malestar social vinculada al encarecimiento del coste de la vida, agravado por la guerra de Irán emprendida por la Administración Trump y su impacto directo en los precios del combustible.
En este contexto, los índices de aprobación del magnate republicano han caído a mínimos históricos en las últimas semanas, mientras él ha optado por volcarse en la campaña respaldando con un marcado tono personalista a los candidatos de su formación.