La aspirante demócrata al Senado de Estados Unidos por Carolina del Sur, Annie Andrews, se ha alzado con el escaño que dejó libre el fallecido senador Lindsey Graham, uno de los pesos pesados del Partido Republicano, tras imponerse a su hija Darlene Graham en uno de los resultados, por ahora, más llamativos de las elecciones legislativas celebradas este martes.
Las proyecciones de las principales cadenas otorgan el triunfo a Andrews, que arrebata a los republicanos su segundo asiento de la noche, después de la victoria de Roy Cooper en Carolina del Norte.
La última ocasión en la que un senador demócrata se impuso en Carolina del Sur fue en 1998.
Este resultado de Andrews llega en un contexto en el que el cómputo de las proyecciones empieza a inclinarse hacia el lado demócrata. En otro tradicional feudo republicano como Texas, las primeras estimaciones señalan una posible doble victoria en el Senado, con James Talarico, y en la Gobernación, con Gina Hinojosa.
No obstante, ninguno de los grandes medios estadounidenses ha dado todavía por cerradas las contiendas que les enfrentan respectivamente a Ken Paxton y a Greg Abbott.
En paralelo, los republicanos han cumplido en las últimas horas con los pronósticos en los escaños al Senado por los estados de Wyoming (Harriet Hageman), Kentucky (Andy Barr), Oklahoma (Kevin Hern) y Tennessee (Bill Hagerty).
Con estos marcadores, los demócratas suman por ahora 46 escaños en el Senado frente a los 38 de los republicanos. Necesitarían todavía cinco más para asegurarse la mayoría en la Cámara Alta que, unida a su victoria prácticamente confirmada en la Cámara de Representantes, les permitiría hacerse con el control total del Congreso de Estados Unidos.