Las autoridades de control fronterizo de Letonia han avisado este jueves de que la situación en las zonas colindantes con Bielorrusia es “bastante tensa” desde el pasado mes de abril, debido al repunte de los intentos de entrar de forma irregular en territorio letón.
“Los migrantes ilegales en la frontera de Bielorrusia se han vuelto notablemente más agresivos este año”, ha señalado el jefe de la Guardia Fronteriza Estatal, Guntis Pujats, en declaraciones a Latvijas Radio, donde ha indicado que hay hasta 800 personas más tratando de cruzar en comparación con el año anterior.
En lo que va de 2024, se han contabilizado 7.634 intentos de cruce irregular desde Bielorrusia. “En la primera mitad del año, por ejemplo, hay días en que más de 200 personas intentan entrar en Letonia”, ha explicado Pujats.
El responsable de la Guardia Fronteriza ha indicado que Letonia se ha transformado en estos meses en “el principal destino” de estos migrantes, a diferencia de otros Estados de la zona, como Polonia y Lituania, que también sufren esta presión migratoria. “Se está haciendo un gran esfuerzo”, ha remarcado.
Pujats ha responsabilizado directamente al “régimen bielorruso” de la coyuntura actual, en línea con las acusaciones formuladas en los últimos años por los países vecinos, que sostienen que Minsk impulsa deliberadamente esta crisis fronteriza para desestabilizar la región.
“Tenemos que utilizar equipamiento especial, armas y disparos de advertencia para impedir los cruces ilegales de la frontera”, ha indicado Pujats, quien ha señalado asimismo un incremento en las detenciones de traficantes de personas. No obstante, ha admitido que sus medios son limitados y ha reclamado apoyo adicional al Ejército.
La tensión en la frontera que comparten los países bálticos y Polonia con Bielorrusia se ha intensificado en los últimos años tras las sanciones impuestas por la Unión Europea al Gobierno de Alexander Lukashenko, acusado de dirigir a estos migrantes hacia los pasos fronterizos como represalia.