El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha defendido este jueves en Bruselas que la propuesta española para desarrollar un activo seguro europeo a través de emisiones conjuntas de deuda debe leerse como una cuestión de “eficiencia” y como respuesta directa al interés de los inversores, con la vista puesta en sumar apoyos entre sus socios para una iniciativa que considera esencial para reforzar el peso internacional del euro.
“Estamos ante una muy buena ventana de oportunidad. En los últimos meses se ha puesto de manifiesto la importancia de tener un activo seguro, profundo y líquido a nivel europeo y lo que hacemos desde España es poner una propuesta concreta para la construcción de ese activo seguro en Europa”, ha señalado a su llegada a la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la eurozona (Eurogrupo) en Bruselas.
El responsable económico español detallará ante sus homólogos un plan para poner en marcha un Mecanismo Soberano Europeo mediante el cual la Comisión Europea emitiría bonos de la UE para obtener financiación en los mercados y, posteriormente, canalizaría esos fondos hacia los Estados miembro participantes en forma de préstamos. La idea es concentrar parte de la deuda soberana nacional en un instrumento común y abaratar así los costes de financiación.
Aunque el esquema se concibe con adhesión voluntaria, el Gobierno español ve imprescindible que se sumen los cinco mayores emisores de deuda de la eurozona para que el mecanismo alcance la escala necesaria y pueda movilizar, según los cálculos de España, entre 540.000 y 550.000 millones de euros anuales.
Preguntado por la recepción que podría tener la propuesta en países tradicionalmente reacios a este tipo de herramientas, como Alemania o Países Bajos, Cuerpo ha evitado adelantar posturas concretas y ha recalcado que el propósito de la cita del Eurogrupo es exponer con detalle los beneficios del plan y abrir un debate entre los socios.
“Queremos convencer de los beneficios, de las ventajas que tiene dar este paso, este avance en materia de integración. Es importante que se escuchen los argumentos y que entendamos que no es la discusión que había hace diez o quince años. Esto ha evolucionado y se trata de eficiencia en la emisión”, ha indicado.
En esta línea, ha insistido en que el mecanismo no supondría aumentar el volumen total de deuda, sino mejorar la “eficiencia” en las emisiones para construir un mercado europeo más profundo, reducir la fragmentación y rebajar los costes de financiación tanto de los Estados como del tejido empresarial.
Además, ha remarcado que la iniciativa busca también dar respuesta a una necesidad expresada por los mercados, al asegurar que los inversores reclaman un mayor volumen de emisiones conjuntas europeas para poder canalizar el fuerte interés existente hacia un activo seguro denominado en euros.
“Las señales que hemos recibido desde hace meses son que los inversores van buscando un activo seguro también en Europa, pero las emisiones conjuntas no garantizan suficiente oferta para cubrir toda esa demanda”, ha explicado.