Las autoridades de Lituania han puesto en entredicho este viernes que Rusia tenga una verdadera voluntad de paz, tras denunciar los recientes ataques contra la estación de tren de Dnipro, que se han saldado con 15 fallecidos, y reclamar la necesidad de “plantarle cara con firmeza” y no “apaciguar” a Moscú.
“Rusia está convirtiendo deliberadamente la vida cotidiana en Ucrania en una pesadilla. Ayer, una estación de tren de Dnipro, donde la gente simplemente esperaba un tren, se convirtió en un campo de muerte”, ha criticado el ministro de Exteriores lituano, Kestutis Budrys, en un mensaje en redes sociales en el que hace referencia a otros ataques que dejaron civiles muertos y heridos en Chernigov y Kremenchuk.
De este modo, ha vuelto a poner en cuestión que Moscú esté realmente comprometido con alcanzar un alto el fuego en Ucrania. “¿Aún así se espera que creamos que Rusia quiere la paz?”, se ha preguntado, subrayando además que Rusia “no se detendrá a menos que se le obligue a ello”.
“Hay que plantarle cara con firmeza, no apaciguarla. Ucrania necesita más armas, defensas aéreas más sólidas, ayuda para prepararse para el invierno y nuestro apoyo inquebrantable”, ha concluido Budrys.
Estas declaraciones se producen tras los últimos y brutales bombardeos rusos sobre Ucrania y después de la conversación telefónica que mantuvieron el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, y el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Store, con el presidente ruso, Vladimir Putin, para explorar posibles vías hacia un proceso de paz. Esta llamada ha generado malestar entre varios socios europeos ante la ausencia de una estrategia clara sobre cómo la Unión Europea puede influir en las eventuales conversaciones entre Ucrania y Rusia.
Los jefes de Gobierno de Dinamarca y Suecia, Mette Frederiksen y Ulf Kristersson, han expresado sus reservas sobre el contacto con Putin, alertando de una posible división interna en el seno de la UE, mientras que la Comisión Europea ha precisado que estaba informada de la iniciativa, que Helsinki y Oslo coordinaron previamente con Bruselas.