El presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, ha censurado este lunes la “violencia inaceptable” y “repentina” registrada durante el pasado fin de semana, unos episodios que ha achacado a “individuos no identificados”.
“Toda violencia es inaceptable”, ha subrayado Mattarella en una intervención pública en la que ha reclamado “un análisis inteligente y exhaustivo” y “una vigilancia atenta” ante lo sucedido.
El jefe del Estado ha tomado la palabra en Imperia, durante la asamblea de la Unión de Provincias Italianas, donde ha puesto el foco en la corta edad de los autores de los incidentes. “Se trata de una situación que plantea interrogantes que merecen reflexión desde diversas perspectivas”, ha advertido, apelando a una evaluación profunda del fenómeno.
El presidente también ha querido reconocer a las fuerzas de seguridad afectadas por los disturbios. “La nación expresa su total solidaridad con la policía, especialmente con los casi 200 agentes que resultaron heridos en los últimos días”, ha indicado, trasladando su apoyo a los efectivos lesionados.
Como meta, Mattarella ha defendido la necesidad de “garantizar condiciones seguras que aseguren el desarrollo pacífico de la vida en nuestras comunidades, en ciudades y pueblos, donde cualquier tipo de violencia es inaceptable”, insistiendo en la prioridad de proteger la convivencia.
En paralelo, el Gobierno italiano ha decidido reunir este martes al Consejo de Ministros para estudiar y aprobar un nuevo decreto con medidas en materia de orden público, en respuesta directa a los disturbios del fin de semana.