Un nuevo terremoto de magnitud 6,4 en la escala abierta de Richter ha golpeado en las últimas horas la zona sur de Panamá, mientras el país sigue bajo el estado de emergencia declarado tras el seísmo de magnitud 7,2 del viernes, que dejó cerca de 30 heridos y cuantiosos daños materiales en este Estado centroamericano.
El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá detalló en un comunicado que el epicentro se localizó a unos 29 kilómetros al noreste del Parque Nacional Coiba, precisando además que el hipocentro se situó aproximadamente a dos kilómetros de profundidad.
Las autoridades han explicado que este nuevo temblor forma parte de las numerosas réplicas de distinta intensidad que se han venido registrando tras el terremoto del viernes, el cual llevó al presidente panameño, José Raúl Mulino, a declarar un día después el estado de emergencia para organizar el reparto de ayuda y poner en marcha las tareas de reconstrucción.
En este contexto, el Ministerio de Educación de Panamá comunicó la suspensión de las clases durante el lunes “en todos los centros educativos oficiales y particulares del país” con el objetivo de facilitar “las inspecciones tras el sismo y sus réplicas” y evaluar los posibles daños estructurales en los inmuebles escolares.
“Esta medida preventiva tiene como prioridad salvaguardar la integridad física de los estudiantes, docentes, personal administrativo y demás miembros de la comunidad educativa”, señaló el ministerio en un mensaje difundido en redes sociales, en el que subrayó además que “actuar con prudencia y mantener la calma es fundamental”.