El balance de víctimas mortales del atentado perpetrado este viernes contra una iglesia en la gobernación jordana de Karak, situada en el centro-sur del país, se ha elevado a ocho después de que uno de los heridos haya fallecido este sábado mientras era atendido en el hospital militar Príncipe Ali.
El jefe del departamento de Cirugía de este centro, Mahmoud Sawalqa, ha explicado a la agencia de noticias Ammon que en el hospital permanecen ingresados ocho heridos, dos de ellos en estado crítico en la unidad de cuidados intensivos y conectados a respiradores tras someterse a intervenciones quirúrgicas de gran complejidad. Los otros seis presentan heridas catalogadas como leves o moderadas.
Al mismo tiempo, las Fuerzas Armadas de Jordania han comunicado que, siguiendo las instrucciones de la Casa Real, ocho heridos han sido trasladados en helicóptero a la Ciudad Médica Rey Hussein, mientras que otros tres han sido derivados a un hospital privado para continuar con su tratamiento.
En conjunto, el ministro de Salud, Ibrahim al Badour, ha precisado que 27 personas siguen recibiendo atención sanitaria en distintos hospitales. Además de los ocho pacientes del hospital Príncipe Ali y los ocho de la Ciudad Médica Rey Hussein, cinco continúan ingresados en el hospital gubernamental de Karak, tres en los hospitales Al Bashir y otros tres en el Hospital Italiano de Karak. Todos ellos se encuentran estables, a excepción de los dos casos críticos ya mencionados.
El titular de Salud ha subrayado que los equipos médicos y de enfermería de todos los centros implicados siguen proporcionando la asistencia requerida y vigilando de cerca la evolución de los heridos conforme a los protocolos en vigor.
En cuanto a la investigación, la Dirección de Seguridad Pública no ha ofrecido por ahora ninguna confirmación sobre la posible detención de la célula terrorista supuestamente vinculada al ataque. La cadena pública Al Mamlaka TV ha señalado que el operativo policial continúa desplegado, a la espera de que se difundan datos oficiales sobre el progreso de las pesquisas.
Las fuerzas de seguridad mantienen un amplio dispositivo en toda la gobernación de Karak, con decenas de controles en las carreteras, aunque algunos de los cortes viarios impuestos el viernes ya han sido retirados. El perímetro de seguridad en torno a la iglesia sigue completamente acordonado mientras prosiguen las operaciones sobre el terreno.