El papa León XIV ha recibido este sábado el alta médica y ha abandonado el hospital Agostino Gemelli de Roma, donde permanecía ingresado desde el martes tras someterse a una intervención quirúrgica para extirparle un tumor maligno en el pulmón derecho. El Pontífice ha salido del centro sanitario por su propio pie, con buen aspecto y tres días antes de lo inicialmente previsto.
A su salida, alrededor de las 15.30 horas, León XIV ha saludado a los fieles congregados en las inmediaciones del hospital, ha estrechado la mano de algunos de ellos y ha intercambiado unas palabras antes de subir al vehículo oficial que lo ha trasladado de regreso al Vaticano.
La Santa Sede había anunciado durante la mañana que los médicos habían autorizado el alta después de comprobar la evolución favorable del Pontífice. La decisión se ha adoptado tras realizarle análisis de sangre, una radiografía de tórax y una evaluación de su estado clínico, cuyos resultados han permitido concluir que se encontraba en condiciones de continuar la recuperación fuera del hospital.
El regreso se produce antes de lo esperado, ya que el Vaticano había previsto inicialmente una hospitalización de al menos siete días y había suspendido los compromisos oficiales del Papa hasta el próximo martes 20 de octubre. Según ha comunicado la Santa Sede, León XIV tiene previsto rezar este domingo el Ángelus desde la ventana de los aposentos papales.
Pendiente de los resultados que determinarán su tratamiento
Pese a la evolución favorable, el estado de salud del Pontífice continúa pendiente de los análisis histológicos posteriores a la operación, que permitirán determinar si la extirpación del tumor ha sido suficiente o si será necesario recurrir a tratamientos adicionales.
León XIV fue intervenido el pasado martes después de que los médicos detectaran un nódulo en el pulmón derecho. Durante la operación se confirmó que se trataba de un adenocarcinoma, un tumor maligno que fue extirpado junto con un lóbulo pulmonar.
Los resultados definitivos se esperan entre el 23 y el 27 de octubre. Estas pruebas serán determinantes para conocer el alcance de la enfermedad y establecer si el Papa deberá someterse a tratamientos complementarios, entre ellos quimioterapia.
El viaje a Latinoamérica, pendiente de su recuperación
La evolución médica también condicionará la agenda internacional del Pontífice, especialmente el viaje previsto a Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre, que por el momento no ha sido cancelado.
La visita contempla un programa especialmente exigente, con 14 desplazamientos aéreos, dos de ellos en helicóptero, y 36 discursos. Entre las etapas previstas figura Cuzco, situada a unos 3.300 metros de altitud, una circunstancia que podría complicar la recuperación respiratoria tras la intervención.
La operación se programó con la intención de facilitar un periodo de recuperación de aproximadamente tres semanas antes del inicio de la gira. No obstante, la decisión definitiva sobre el viaje dependerá de la evolución clínica y de las recomendaciones de los especialistas.
Durante su hospitalización, el Vaticano ha difundido imágenes del Papa celebrando misa y ha informado de que había retomado algunos asuntos de trabajo. Este viernes, además, León XIV mantuvo una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladímir Putin, en un contexto marcado por la intensificación de los ataques rusos contra Ucrania.
El alta hospitalaria supone un avance en su recuperación, aunque las próximas pruebas médicas serán decisivas para determinar cuándo podrá recuperar plenamente su actividad y qué consecuencias tendrá la enfermedad sobre el desarrollo de su pontificado.