El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha instado a su sucesor, Abelardo de la Espriella, a que no vuelva a clausurar el paso fronterizo con Venezuela, al destacar que la reapertura del cruce en Cúcuta permitió reducir los índices de pobreza y reactivar un intercambio comercial valorado en 1.000 millones de dólares (unos 875 millones de euros).
“Espero que no vuelvan a cerrar la frontera que yo abrí y produjo la disminución de la pobreza en Cúcuta y el Norte de Santander”, ha manifestado en un mensaje publicado en redes sociales, coincidiendo con la visita del presidente electo a estas zonas del país.
El mandatario ha recalcado que la reapertura del límite con Venezuela, una de las principales decisiones que impulsó al asumir el cargo, generó un “comercio binacional” que alcanzó la cifra mencionada, mientras que el anterior Gobierno de Iván Duque “dejó en cero”.
De la Espriella ha iniciado en Cúcuta una gira por varios departamentos colombianos para “conocer de primera mano la realidad de las regiones”, con el objetivo de trasladar al territorio el nuevo enfoque que pretende imprimir al Ejecutivo colombiano tras su victoria en las elecciones del pasado 21 de junio.
En este contexto, ha señalado que su propósito es “escuchar a sus comunidades y tomar las decisiones que exige cada territorio”.
El presidente saliente y el mandatario entrante mantienen un fuerte pulso político ante la inminente transición en Bogotá, en un clima de tensión que ha llevado a la ruptura del proceso formal de traspaso de poder, con acusaciones mutuas de vulnerar la Constitución colombiana.
De la Espriella acusó el martes a Petro de golpismo y pidió a las Fuerzas Armadas que garanticen la defensa de la Constitución y de la democracia en Colombia, mientras el jefe de Estado saliente persiste en no reconocer el resultado de los comicios y en denunciar un supuesto fraude electoral.