Qué es y en qué consiste el nuevo decreto de la "súper inteligencia" de Trump

La orden ejecutiva obliga al Gobierno federal a utilizar "Super Intelligence" en lugar de "Artificial Intelligence" y encarga elaborar una nueva definición legal en 60 días

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Yuri Gripas - Pool via CNP / Zuma Press / Europa P

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado una orden ejecutiva para que el Gobierno federal sustituya el término "Artificial Intelligence" (AI), inteligencia artificial, por "Super Intelligence" (SI), súper inteligencia, en sus comunicaciones y documentos. La medida fue firmada el 29 de septiembre y afecta a los departamentos y agencias del Ejecutivo estadounidense.

La orden, titulada Inaugurating The Era Of Super Intelligence, establece que las agencias deberán utilizar "Super Intelligence" y "SI" en la correspondencia oficial, las comunicaciones públicas, las páginas web, los informes, los documentos de política y otros documentos no legislativos del Ejecutivo.

La Casa Blanca presenta el cambio como una respuesta a la evolución de los sistemas tecnológicos más avanzados. Según la orden, sus capacidades ya no se limitarían a imitar o automatizar aspectos concretos de la inteligencia humana, sino que ampliarían las capacidades humanas y abrirían nuevas posibilidades en ámbitos como la ciencia y la medicina.

Qué entiende el decreto por "súper inteligencia"

La propia orden ejecutiva introduce un matiz relevante: para su aplicación inmediata, "Super Intelligence" no tiene todavía una definición legal propia. El decreto establece que, a efectos de la orden, el término comprende las tecnologías y sistemas incluidos actualmente en la definición legal de "artificial intelligence".

Esa definición aparece en el título 15 del Código de Estados Unidos y describe la inteligencia artificial como un sistema basado en máquinas capaz de realizar predicciones, recomendaciones o decisiones que influyen en entornos reales o virtuales a partir de objetivos definidos por personas. La norma también contempla la percepción de esos entornos, la creación automatizada de modelos y el uso de inferencias para formular opciones de información o acción.

Por tanto, el decreto de Trump no crea por sí mismo una nueva categoría jurídica separada de la inteligencia artificial. Lo que establece de forma inmediata es un cambio de denominación dentro del Ejecutivo federal, mientras se prepara una posible definición específica para "Super Intelligence".

Una nueva definición en un plazo de 60 días

El siguiente paso previsto en la orden es la elaboración de una propuesta legislativa. El asistente del presidente para Ciencia y Tecnología deberá presentar a Trump, en un plazo de 60 días desde la firma, un texto para establecer una definición federal de "Super Intelligence" y "SI".

La propuesta deberá estudiar si esa definición debe modificar, ampliar o sustituir la definición legal existente de inteligencia artificial. También deberá plantear las modificaciones necesarias en las leyes que actualmente utilizan las expresiones "artificial intelligence" o "AI". 

El documento deberá incluir además recomendaciones sobre las actuaciones presidenciales o ejecutivas que sean necesarias para aplicar la eventual nueva definición dentro del Gobierno federal.