El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ha salido al paso de las críticas del PP y ha rechazado que no existieran contactos con los 'populares' en torno al Tratado de Amistad con Francia, tumbado este martes en el Senado gracias a la mayoría absoluta del principal partido de la oposición. Según ha explicado el departamento, el ministro José Manuel Albares y su equipo se habrían dirigido directamente a responsables del PP.
"Es falso que el Gobierno no haya contactado al PP para el Tratado de Amistad con Francia", han indicado fuentes de Exteriores, en respuesta a la acusación lanzada desde la formación que preside Alberto Nuñez Feijóo, que sostiene que el Ejecutivo no se puso en contacto para abordar este acuerdo bilateral.
De acuerdo con dichas fuentes, Albares telefoneó a los portavoces de Exteriores del PP en el Congreso y en el Senado, Carlos Floriano y José Antonio Monago, y también al asesor diplomático de Feijóo, Ildefonso Castro, con el fin de tratar el contenido del Tratado.
Además, han señalado que el secretario de Estado de Exteriores, Diego Martínez Belío, también "los contactó", mantuvo un encuentro con Floriano y conversó con Castro para profundizar en la cuestión.
"A todos ellos se les entregó documentación sobre el Tratado y se les aclararon todos los aspectos que solicitaron", han precisado las mismas fuentes, insistiendo en que es "falso" que no se les facilitara información, tal y como sostienen fuentes 'populares'.
El Senado rechazó el martes el Tratado de Amistad con Francia, haciendo valer el PP su mayoría absoluta, pese a que el Tribunal Constitucional validó el texto la semana pasada y respaldó el acuerdo interpretativo alcanzado por los dos gobiernos sobre la presencia de un ministro francés en una reunión de ministros españoles.
El artículo 2.4 del Tratado, firmado en enero de 2023 durante la cumbre de Barcelona, preveía que un ministro francés pudiera acudir periódicamente al Consejo de Ministros español y, de forma recíproca, que un ministro español participara en una reunión del Ejecutivo francés.
En el PP consideran que esa cláusula vulnera la Constitución, motivo por el que ya lo rechazaron en el Congreso en mayo de 2025. Para intentar salvar este obstáculo, ambos gobiernos pactaron en abril que la participación no se produciría en el Consejo de Ministros como tal, sino en una reunión celebrada en sus márgenes.
Pese a ello, los 'populares' mantuvieron sus reservas y desde el Senado elevaron un recurso ante el Constitucional, que finalmente se pronunció a favor del texto. El 'no' de la Cámara Alta bloquea la ratificación del Tratado, que al ser un acuerdo internacional necesita el respaldo tanto del Congreso como del Senado.