El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, ha presentado este martes ante el Tribunal Superior del Cabo Occidental un recurso contra el informe del Parlamento que en 2022 sugirió que el mandatario podría haber vulnerado la legislación anticorrupción a raíz del robo de unos 500.000 euros en su rancho de la provincia de Limpopo.
En un escrito formal de 63 páginas, el jefe de Estado solicita que se someta a revisión el dictamen del Panel Independiente, con el objetivo de anular las referencias a eventuales prácticas corruptas, después de que a finales de 2024 la Fiscalía sudafricana archivara todas las causas por corrupción y blanqueo de capitales vinculadas a dicho robo.
De acuerdo con la cadena sudafricana eNCA, Ramaphosa sostiene que la comisión independiente interpretó de forma incorrecta el alcance de sus funciones y confundió la naturaleza de la pesquisa que debía realizar. En esta línea, recalca que las conclusiones se adoptaron sin valorar pruebas sólidas y apoyándose casi exclusivamente en testimonios.
“Salvo por la evidencia limitada que presenté en mi respuesta, no había pruebas ante el panel”, afirma en los documentos remitidos al tribunal. A renglón seguido, denuncia que las imputaciones se sustentaron en “especulación, ficción y conjeturas”.
El asunto cobró mayor relevancia cuando la Agencia Nacional de Inteligencia aseguró que la suma sustraída era muy superior, en torno a 3,5 millones de euros, y que el dinero se encontraba oculto en muebles de la propiedad. Pese a la controversia, diversas instancias judiciales han absuelto al presidente sudafricano de cualquier negligencia y han ratificado que declaró de forma correcta todos sus bienes y operaciones.