Reino Unido ha reclamado formalmente a la FIFA que abra una investigación contra la selección de Argentina por la "inapropiada" pancarta que varios jugadores de la albiceleste sostuvieron tras el triunfo por 1-2 frente a Inglaterra en la semifinal del Mundial disputada este miércoles en Atlanta (Estados Unidos), en la que se leía "Las Malvinas son argentinas".
Un portavoz del primer ministro, Keir Starmer, ha reaccionado con dureza al episodio, subrayando que "Puede que la Copa del Mundo no sea nuestra, pero las islas Falkland sin duda lo son", utilizando la denominación con la que el Reino Unido se refiere al archipiélago.
La misma portavoz ha recalcado ante los medios que "Nuestra postura permanece inalterable. La autodeterminación corresponde a los isleños y nuestro compromiso con las Falkland jamás flaqueará", según declaraciones difundidas por la cadena BBC, insistiendo en que Londres no variará su posición sobre la soberanía de las islas.
El jefe del Gobierno británico ha señalado que cualquier sanción o medida disciplinaria por el comportamiento de los futbolistas argentinos corresponde exclusivamente a la FIFA, aunque se ha mostrado partidario de que el organismo estudie el caso, después de que los jugadores recogieran la pancarta de un grupo de aficionados y la exhibieran ante la grada.
Antes de estas palabras de Downing Street, el ministro de Negocios, Energía y Estrategia Industrial, Peter Kyle, ya había calificado la conducta de los internacionales argentinos como "totalmente inapropiado" y, en una entrevista en Time Radio, pidió a la FIFA "una investigación exhaustiva" sobre lo ocurrido en el estadio de Atlanta.
El incidente se desencadenó cuando varios integrantes de la 'Albiceleste', con el centrocampista Giovanni Lo Celso como uno de los primeros, alzaron frente al público una pancarta en la que se leía "Las Malvinas son argentinas" tras certificar su pase a la final del torneo.
No es la primera vez que la cuestión de las Malvinas genera un expediente disciplinario en el ámbito futbolístico. Argentina ya fue sancionada por la FIFA en 2014 por mostrar una pancarta con el mismo lema durante un amistoso frente a Eslovenia, al considerar el organismo que se trataba de un mensaje de carácter político en un evento deportivo.
Un precedente similar se vivió también en la selección española, cuando los jugadores Rodri Hernández y Álvaro Morata recibieron un partido de suspensión por parte de la UEFA después de entonar el cántico 'Gibraltar es español' durante la celebración en Madrid del título de la Eurocopa de 2024, lo que el ente europeo interpretó igualmente como una manifestación política.
La controversia por la soberanía de las islas se arrastra desde el siglo XIX y tuvo su punto más crítico en la guerra iniciada el 2 de abril de 1982 por la dictadura argentina, un conflicto que se saldó con la muerte de 255 militares británicos y alrededor de 650 argentinos. Tras algo más de dos meses de combates, las tropas argentinas se vieron obligadas a retirarse del archipiélago.