La corporación nuclear estatal rusa Rosatom ha comunicado un refuerzo de su equipo en la central nuclear de Bushehr, en Irán, donde ya trabajan hasta 135 empleados de la compañía. La empresa sitúa este incremento de personal dentro de sus “obligaciones contractuales”.
El director de la corporación, Alexei Lijachev, explicó a la agencia rusa Tass: “Seguimos ampliando nuestro equipo en las instalaciones de la central nuclear de Bushehr, en Irán, como parte de nuestras obligaciones contractuales. Ayer llegaron nueve empleados más para llevar a cabo el mantenimiento preventivo programado de la unidad 1, que se encuentra en funcionamiento”.
En sus declaraciones, Lijachev añadió que “el número total de personal técnico y de ingeniería de Rosatom en las instalaciones asciende a 135” tras la última ampliación de la plantilla y subrayó que “todos ellos participan en los trabajos que se están realizando en las tres instalaciones” de la central, es decir, “dos unidades en construcción y una unidad en funcionamiento”.
Rosatom, responsable de la operación de la planta de Bushehr, ha incrementado así su presencia sobre el terreno después de un año marcado inicialmente por evacuaciones forzosas, en el que llegó a retirar a 200 especialistas en su más reciente operación de salida, motivada por los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán.