El Kremlin ha señalado este jueves a Reino Unido como uno de los actores clave a la hora de sostener la ayuda militar a Ucrania y de hacer “todo lo posible” por contener las señales de “cansancio” que, según su criterio, empiezan a aflorar en otros Estados europeos.
“Existe un núcleo de países en Europa que están aumentando su implicación en esta guerra --ya sea directa, tecnológica, técnica, etcétera, por ejemplo, Reino Unido”, ha apuntado el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, en rueda de prensa.
“Esos países están haciendo todo lo posible para frenar este cansancio y, a la inversa, para evitar que se desarrolle y para alentar a los países europeos por todos los medios posibles a continuar esta guerra”, ha dicho Peskov.
Las ya tensas relaciones entre Londres y Moscú se han deteriorado aún más a raíz del refuerzo del apoyo militar británico a Kiev, hasta el punto de que las autoridades rusas han advertido de posibles represalias que podrían ir más allá de las zonas donde actualmente se desarrolla el conflicto si consideran que sus intereses se ven amenazados.
“Tenemos derecho a considerar que la orgullosa declaración sobre la directa participación de los misiles británicos en los ataques contra Rusia como una participación en una guerra, con todas las consecuencias que ello conlleva”, dijo esta semana el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov.
SIN REUNIÓN CON EEUU EN EL HORIZONTE
Por otro lado, el portavoz del Kremlin ha descartado que vaya a producirse en el corto plazo una nueva reunión entre representantes rusos y los enviados del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Jared Kushner y Steve Witkoff.
Así, Peskov ha indicado que, por ahora, no se han fijado “fechas específicas” para una próxima visita de los delegados de Trump. “Hasta donde sabemos, los negociadores estadounidenses están trabajando activamente en otros ámbitos de su política exterior”, se ha limitado a señalar.
“Siempre son bienvenidos en Moscú. Siempre son interlocutores bienvenidos”, ha añadido Peskov, que, en paralelo, ha vuelto a descartar una salida negociada al conflicto en Ucrania, a la vista de la actual situación en el frente y de los ataques ucranianos sobre territorio ruso. “Dada la postura del régimen de Kiev, no hay motivos para el optimismo”, ha zanjado.