Las autoridades rusas han informado este miércoles de la detención de un ciudadano alemán al que acusan de ser un “mercenario” al servicio de Ucrania. Por el momento no se ha hecho pública su identidad y el Gobierno de Berlín aún no ha ofrecido una reacción oficial, en un contexto de crecientes fricciones entre ambos países.
El Servicio Federal de Seguridad (FSB) ha explicado que “un ciudadano alemán, que era miembro activo de las Fuerzas Armadas ucranianas, ha sido detenido”, y ha detallado que el sospechoso viajó a Ucrania en noviembre de 2025, donde firmó un contrato de tres años con el Ejército ucraniano. Sin embargo, habría abandonado sus funciones al no recibir la remuneración acordada.
El FSB ha indicado que las autoridades rusas están valorando “abrir un proceso penal” por “merceranismo” contra el arrestado, del que aseguran que participó previamente en misiones en Afganistán integrado en el contingente alemán, según ha informado la agencia rusa de noticias Interfax.
El servicio de inteligencia ruso ha descrito al detenido como “un francotirador” y ha añadido que ya había estado desplegado en Ucrania entre 2016 y 2018, en alusión al conflicto iniciado en 2014 en la región del Donbás, en el este del país, que enfrenta a las fuerzas ucranianas con los grupos separatistas prorrusos de Donetsk y Lugansk.
Desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania, en febrero de 2022, Moscú ha comunicado la captura de varios “mercenarios” extranjeros. Entre ellos figura un ciudadano sueco arrestado la semana pasada, acusado de preparar “sabotajes” y “actos terroristas” contra objetivos militares, tras “cruzar ilegalmente” la frontera desde un país vecino cuyo nombre no se ha revelado.
En aquel momento, el organismo precisó que el sueco detenido “sirvió bajo contrato entre febrero y junio de 2026 en una organización terrorista reconocida por Rusia”, y subrayó que “fue comandante de una unidad de drones” del 24º Batallón de Asalto de las Fuerzas Armadas de Ucrania.