El Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR) ha atribuido este lunes al Gobierno británico la supuesta autoría en el ataque con drones lanzado por Ucrania hace un mes contra el Museo de Defensa de Sebastopol, en la península de Crimea. El incidente provocó graves daños en el edificio, aunque no se registraron víctimas.
Para el SVR, el ataque del pasado 10 de junio “fue una meticulosa provocación” de Reino Unido y sus servicios de Inteligencia. “Es lamentable que Londres aún no haya aprendido de los errores del pasado”, han señalado las autoridades rusas, que también responsabilizan a los británicos de “muchos otros crímenes bárbaros” contra Rusia y Ucrania.
La Inteligencia rusa ha insistido en que “no había instalaciones militares cerca” del museo y que “es probable que los ucranianos desconocieran el verdadero propósito del ataque”, que Moscú vincula con “traumas del pasado”, ya que el recinto conserva “dolorosos recuerdos” para los británicos.
El SVR se refiere a la guerra de Crimea de mediados del siglo XIX, en la que Reino Unido se alió con Francia y el Imperio Otomano para contener a la Rusia zarista. El museo recuerda aquel conflicto y albergaba una de las mayores pinturas de batalla del mundo, dedicada al asedio de casi un año contra las fuerzas rusas.