El presidente de transición de Siria, Ahmed al Shara, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, han escenificado este martes en Damasco el arranque de una nueva etapa en las relaciones entre ambos países tras el derrocamiento de Bashar al Assad, con la firma de varios acuerdos en los ámbitos bancario, de inversiones e infraestructuras, así como con el restablecimiento de sus embajadas.
El dirigente sirio ha descrito el desplazamiento de Macron como un “hito” que “culmina un camino de trabajo conjunto, discreto y sustancial”, subrayando que se trata de la primera visita de un jefe de Estado francés en 18 años. Además, ha presentado a Siria tras la caída de Al Assad a finales de 2024 como “un país que ha decidido levantarse y abrir espacio a quienes desean construir junto a él”.
En esta línea, Al Shara ha definido a Damasco como “un puente indispensable que conecta Oriente y Occidente”, remarcando el papel del país en la estabilidad global ante la guerra en Irán y la tensión en el estrecho de Ormuz.
El presidente de transición ha puesto en valor que los pactos con París se apoyan en “proyectos concretos” con beneficios recíprocos y ha recalcado que el conjunto de acuerdos es “estratégico” e involucra a “destacadas empresas francesas”, de acuerdo con las declaraciones difundidas por la agencia SANA.
Macron, por su parte, ha subrayado que Francia respaldará una Siria “libre y soberana”. “Creemos en el regreso de Siria como un país situado en el centro de los corredores energéticos regionales. También tenemos interés en apoyar la rehabilitación de las infraestructuras de los sectores energético y comercial”, ha señalado.
El mandatario francés ha mostrado su disposición a intensificar la cooperación en ámbitos como la seguridad, la formación y el refuerzo de capacidades institucionales.
En este contexto, ha puesto en valor la ofensiva contra el extremismo emprendida por las nuevas autoridades sirias. “La lucha contra el terrorismo es difícil, y ustedes la están llevando adelante con determinación. Estamos dispuestos a prestar asistencia y cooperar en el ámbito de la seguridad, especialmente en el fortalecimiento de capacidades, la formación y el desarrollo institucional”, ha insistido.
Como símbolo del deshielo diplomático, ambos líderes han comunicado el retorno de sus embajadores a Damasco y París tras 12 años sin representación. Desde 2012, en tiempos de Nicolas Sarkozy, Francia no tenía embajador en la capital siria, después de retirar a su representante en plena represión de las protestas contra Al Assad, que derivaron en una prolongada guerra civil.
Firma de acuerdos y hoja de ruta para la reconstrucción
La visita a Siria, la primera de un dirigente de la Unión Europea desde la salida de Al Assad del poder, ha concluido con la rúbrica de varios acuerdos de cooperación y memorandos de entendimiento que abarcan inversiones, infraestructuras, transporte, sanidad, banca y desarrollo institucional.
Estos compromisos contemplan la ampliación de la colaboración en sectores como el fortalecimiento de instituciones educativas, médicas y universitarias en Siria, con el objetivo de impulsar el sistema sanitario del país.
En el terreno de las infraestructuras, sobresale un contrato para el desarrollo del puerto de Latakia firmado hace más de un año, al que se suma ahora una nueva aportación de 200 millones para incrementar la capacidad de estas instalaciones.
Las autoridades sirias han subrayado que la “hoja de ruta” para la reconstrucción incluye la modernización de aeropuertos, la exploración energética en aguas territoriales, la mejora de las redes eléctricas y de abastecimiento de agua y el desarrollo de hospitales, entre otros proyectos prioritarios.