Al menos tres personas, entre ellas un menor, han perdido la vida y otras tres han resultado heridas tras una nueva serie de ataques rusos contra Kiev y su periferia, según han comunicado este sábado las autoridades ucranianas.
El responsable de la Administración Militar de Kiev, Timur Tkachenko, ha ratificado el número de fallecidos y ha detallado que entre los heridos se encuentra también un niño.
El bombardeo ha ocasionado daños en un bloque de viviendas, varios coches y distintas infraestructuras de la zona. Asimismo, se ha declarado un incendio en un edificio no residencial, de acuerdo con la información oficial. Los equipos de emergencia siguen desplegados en las áreas golpeadas para valorar el alcance de los destrozos y gestionar las secuelas de los ataques.
“Rusia sigue aterrorizando a la población civil”, ha denunciado Tkachenko en un mensaje en el que ha censurado los nuevos bombardeos contra la ciudadanía.
La ofensiva se ha iniciado poco después de la medianoche, cuando la Fuerza Aérea ucraniana ha avisado de la llegada de varias oleadas de drones en dirección a Kiev y su área metropolitana. Las primeras detonaciones se han escuchado en la capital en torno a las 00.45 horas (hora local), según ha informado el diario ‘Kyiv Independent’.
Instantes después se ha producido otra serie de explosiones. Ya entrada la madrugada, mientras los equipos de rescate trataban de sofocar los incendios desatados en Brovari, se han vuelto a oír nuevas deflagraciones en Kiev y la Fuerza Aérea ha alertado de ataques con misiles balísticos contra la capital.
Brovari, situada al este de Kiev, había sido escenario recientemente de otro ataque ruso de gran envergadura que provocó ocho muertos en una estación ferroviaria. Este nuevo bombardeo llega cuando la localidad aún intenta sobreponerse a aquella ofensiva, considerada una de las más severas sufridas en la zona desde el inicio de la invasión rusa a gran escala.
En los últimos meses, los ataques contra Kiev y otras ciudades ucranianas se han intensificado en un contexto en el que Ucrania afronta crecientes dificultades para sostener una defensa aérea eficaz frente a los misiles balísticos rusos.
La ofensiva de este sábado tiene lugar, además, apenas dos días después de otro ataque de gran intensidad contra Kiev y su región, un bombardeo que dejó 17 muertos y cerca de 30 heridos, según las autoridades ucranianas.
En aquella operación, Rusia lanzó 24 misiles balísticos y cuatro misiles hipersónicos, ninguno de los cuales habría sido interceptado por las defensas ucranianas, según informó la Fuerza Aérea del país.