El demócrata Troy Jackson ha derrotado a la senadora republicana Susan Collins en las elecciones al Senado de Estados Unidos por Maine. La propia Collins ha reconocido la victoria de su rival, que consigue arrebatar a los republicanos uno de los escaños más disputados de las elecciones de mitad de mandato.
El resultado pone fin a una etapa de casi 30 años de Collins en la Cámara Alta y supone una de las principales victorias demócratas de la noche. Maine era uno de los territorios decisivos para las aspiraciones del partido de recuperar el control del Senado. Collins concede la victoria a Jackson, según Axios.
Quién es Troy Jackson, el exleñador que llega al Senado
Nacido en Allagash, una localidad rural del norte de Maine, Jackson tiene 58 años y procede de una familia vinculada a la industria maderera. Antes de dedicarse a la política trabajó como leñador y participó en movilizaciones laborales del sector. Su trayectoria institucional comenzó en la política estatal, donde fue elegido senador en 2008 y llegó a presidir la Cámara Alta de Maine.
Jackson se convirtió en el candidato demócrata al Senado en julio de 2026, después de que Graham Platner abandonara la carrera. Su campaña se centró en los derechos de los trabajadores, el coste de la vivienda y la sanidad, y en cuestionar el respaldo de Collins a parte de la agenda de Donald Trump.
Susan Collins llegó al Senado en enero de 1997, después de ganar las elecciones de 1996. Durante su trayectoria se consolidó como una de las figuras republicanas más influyentes de la Cámara Alta y presidía el Comité de Asignaciones, responsable de una parte fundamental de las decisiones sobre el gasto federal.
La senadora había defendido su capacidad para conseguir fondos e inversiones para Maine y su independencia respecto a Trump. Jackson, por su parte, convirtió la relación de Collins con el presidente y sus votos en el Senado en uno de los ejes de la campaña.
Un escaño decisivo para el control del Senado
La contienda de Maine era una de las principales oportunidades de los demócratas para arrebatar representación a los republicanos. El estado había respaldado a candidatos demócratas en todas las elecciones presidenciales desde 1992, pero Collins había conseguido conservar su escaño en sucesivas convocatorias.
La victoria de Jackson se suma a los cambios de partido registrados en otros estados durante estas 'midterms' y refuerza la recuperación demócrata en el Senado.