El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado este martes que su Gobierno no contempla por ahora nuevos ataques contra Irán, restando peso a las conjeturas sobre una posible escalada tras las elecciones de mitad de mandato y subrayando que Washington está obteniendo “todo lo que quiere” en su actual pulso con Teherán.
En una entrevista al diario 'Financial Times' realizada pocas horas antes del cierre de los colegios electorales, el mandatario ha dicho sentirse satisfecho con el curso de la confrontación con la República Islámica, aunque ha recalcado que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos permanecen preparadas para actuar si se requiere. “Estamos listos para actuar si hace falta, pero puede que no haya razón para ello”, ha indicado Trump al ser cuestionado por las recientes palabras del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sobre una posible ofensiva militar esta misma semana.
Las palabras del presidente al rotativo británico llegan un día después de que unidades estadounidenses bombardearan instalaciones en la isla de Qeshm, en el estrecho de Ormuz, en una operación que Washington describió como una acción defensiva para salvaguardar sus posiciones en Oriente Próximo.
Pese al aumento de la tensión en la región, Trump ha evitado describir el escenario como un conflicto plenamente declarado. “No estamos realmente en una guerra como la de Ucrania o las guerras mundiales”, ha afirmado, insistiendo en que, “tras bombardearlos con los B-2 y erradicar su potencial nuclear, llevamos meses sin combatir realmente con ellos”.
El presidente ha sostenido que el bloqueo naval sobre los puertos iraníes está asfixiando la economía de Teherán mientras el tránsito de petróleo a través de Ormuz continúa sin grandes alteraciones. En esta línea, ha asegurado que los precios de la energía en Estados Unidos se abaratarán una vez pasados los comicios, un elemento que, según admite, ha pesado en la campaña.
Trump ha confirmado asimismo la existencia de contactos indirectos con el régimen iraní en torno a sus reservas de uranio enriquecido, aunque sin ofrecer más detalles sobre el posible alcance de esos intercambios.
En cuanto a la guerra en Europa del Este, el dirigente republicano se ha mostrado confiado en los progresos de las conversaciones de paz entre Rusia y Ucrania, defendiendo que ambas delegaciones se encuentran en un momento favorable para cerrar un entendimiento, una percepción que, sin embargo, no comparten los representantes ucranianos en la mesa de diálogo.
Por último, preguntado por el efecto de la crisis energética y el repunte de la inflación sobre las legislativas de este martes, Trump se ha declarado seguro de una victoria republicana, sacando pecho por la elevada asistencia a sus últimos actos de campaña, pese a que las encuestas siguen otorgando a los demócratas opciones reales de hacerse con el control del Congreso.