El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha señalado que las conversaciones con las autoridades de Irán podrían desembocar en un acuerdo de paz “este fin de semana”, a pesar del reciente cruce de ataques entre Washington y Teherán y de las mutuas acusaciones por supuestas violaciones del alto el fuego alcanzado en abril.
Desde el Despacho Oval, el inquilino de la Casa Blanca ha trasladado a los periodistas que se encuentra “bastante cerca” de sellar un pacto que ponga freno a las hostilidades en Oriente Próximo, un escenario que, según ha subrayado, “podría suceder este fin de semana”.
No obstante, el mandatario ha advertido de que “cualquier cosa puede pasar cuando se trata de Irán, es una zona muy inestable del mundo, probablemente la más inestable”. “La gente es inestable. Los líderes, ya veis lo que está pasando”, ha remachado, insistiendo en la volatilidad de la región.
Trump ha recalcado además que Estados Unidos tendría capacidad para prolongar la presión militar y “aguantar otras dos o tres semanas y acabar con todos” gracias al poder de las Fuerzas Armadas estadounidenses, aunque ha matizado que “prefiere no hacerlo”.
“Es muy fácil hacerlo. Están dispuestos a hacerlo, quieren hacerlo, pero si podemos conseguir algo por escrito que logre lo mismo sin matar a todo el mundo, me gustaría hacerlo. A la mayoría de mi gente le gustaría hacerlo. A algunos no, pero a la mayoría sí”, ha concluido el presidente, defendiendo la vía diplomática frente a una escalada bélica.