Trump proclama una victoria histórica para EEUU con la retirada final de tropas de Irak

Trump celebra la retirada final de las tropas de EEUU de Irak, que da por cerrada la campaña contra Estado Islámico y proclama una victoria para ambos países.

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Donald Trump Matt Kaminsky / Zuma Press / Europa Press

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha aplaudido este miércoles la salida definitiva de las fuerzas estadounidenses de Irak, con la que se pone punto final a la coalición internacional que durante doce años combatió a Estado Islámico, 23 años después de que Washington iniciara la invasión para derrocar a Sadam Husein. El mandatario ha presentado este desenlace como una “victoria” tanto para Estados Unidos como para el país árabe.

“Hoy me complace anunciar que las últimas fuerzas estadounidenses están abandonando Irak. Ha sido un largo camino, marcado por decisiones muy erróneas que nos llevaron a meternos en este atolladero en primer lugar, pero pronto todo eso formará parte de la historia. Este es un gran día para Estados Unidos”, ha señalado en sus redes sociales.

El jefe de la Casa Blanca ha insistido en que “este día supone una victoria para Estados Unidos, una victoria para Irak y una victoria decisiva sobre Estado Islámico”, atribuyéndose el desmantelamiento de esta organización y de “otros actores muy perniciosos y peligrosos”. Desde su punto de vista, el repliegue certifica el éxito de la campaña militar contra el grupo yihadista.

“Nos marchamos dejando a Irak con un nuevo y maravilloso primer ministro, Ali al Zaidi”, ha agregado Trump, subrayando su respaldo “pleno” al dirigente iraquí, al que ha definido como “una persona excepcional” y en quien confía para que “sea capaz de gestionar muy bien la situación” tras el cierre de la presencia militar de Estados Unidos en territorio iraquí.

Trump ha establecido un paralelismo entre la retirada de la base aérea de Erbil y la salida de Afganistán en 2021, criticando que bajo el mandato de Joe Biden “se abandonó gran parte del equipamiento militar y todo lo demás, y yacen trece guerreros muertos y muchos otros gravemente heridos”. En contraste, ha defendido que el actual repliegue se ha planificado como un proceso ordenado y controlado.

En esta ocasión, el abandono de Irak por parte de las fuerzas estadounidenses “marca el final de una expedición al infierno que ha resultado muy costosa”. “Establecí una misión clara, (...) Tenía la opción de quedarme o marcharme, y sentí, sin lugar a dudas, que era hora de que Estados Unidos volviera a casa. Vinimos a luchar contra un califato. Ya no hay ningún califato. ¡Nos vamos a casa!”, ha celebrado, reivindicando así su decisión política.

La presencia militar de Washington en Irak se remonta a 2003, cuando Estados Unidos encabezó la ofensiva para derrocar a Husein. Las tropas permanecieron desplegadas hasta 2011, año en que el entonces presidente Barack Obama ordenó su retirada. Sin embargo, en 2014 regresaron en el marco de la coalición internacional contra Estado Islámico, liderada por Estados Unidos y en la que participaron varios aliados europeos, entre ellos Reino Unido, Francia, España, Italia y Alemania.