El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, han debatido sobre los vínculos con China en un encuentro celebrado en los márgenes de la Asamblea General de la ONU, que se desarrolla en Nueva York, poco antes de la llegada a suelo estadounidense del presidente chino, Xi Jinping, para verse con el propio Trump.
“Dada la creciente gravedad del entorno de seguridad, incluso en Asia, el hecho de que Donald y yo mantengamos conversaciones hoy aquí, en la sede de la ONU, demuestra al mundo la fortaleza de la alianza entre Japón y Estados Unidos”, ha aseverado Takaichi, que ha resaltado la relevancia de esta cita a puerta cerrada, con una duración aproximada de 35 minutos.
Según ha informado el diario ‘The Japan Times’, esta reunión —la primera cumbre formal entre ambos dirigentes desde la visita de Takaichi a Washington en marzo— se ha centrado en cuestiones de seguridad económica y en la cooperación en semiconductores, inteligencia artificial y minerales críticos, entre otros asuntos estratégicos.
Takaichi ha subrayado la necesidad de que Washington permanezca estrechamente alineado con Tokio en los principales dosieres relacionados con China, en un contexto de fricciones con Pekín tras sus declaraciones de noviembre, cuando sugirió que un eventual uso de la fuerza por parte de China contra Taiwán podría derivar en una intervención militar japonesa.
“Japón considera importante que las relaciones entre Estados Unidos y China contribuyan a la estabilidad de la comunidad internacional, por lo que nos coordinaremos estrechamente con Estados Unidos en este asunto”, ha afirmado la mandataria durante una rueda de prensa posterior al encuentro.
Trump, por su parte, ha manifestado que Takaichi está “realizando un gran trabajo” al frente del Gobierno nipón y ha recalcado que “Japón está haciendo las cosas muy bien”. “Hay una gran mejoría y es un honor estar aquí junto a ella. Es amiga mía, y hemos logrado conocernos muy bien durante este último periodo de tiempo. Pasará a la historia como una de las mejores primeras ministras”, ha sostenido.
En los últimos meses, las relaciones entre China y Japón se han visto deterioradas a raíz de las palabras de Takaichi. Pekín acusa a Tokio de avanzar en un proceso de remilitarización, mientras aplica controles a la exportación de productos de doble uso a compañías japonesas y endurece aún más las restricciones sobre las tierras raras, esenciales para múltiples tecnologías clave.
Las autoridades chinas han reclamado a Takaichi que retire sus declaraciones antes de contemplar el levantamiento de las limitaciones a la exportación y la reanudación del diálogo bilateral. Sin embargo, la primera ministra ha rechazado rectificar y ha reiterado que la posición oficial de Tokio sobre la isla se mantiene inalterada.