En un campamento de desplazados de la región etíope de Amhara, en el norte del país, un ataque con dron ha provocado la muerte de en torno a 15 personas, sin que por el momento ninguna parte haya asumido la responsabilidad de la acción. El incidente se enmarca en la escalada de violencia que desde 2023 enfrenta al Ejército etíope con las milicias Fano en esta zona.
Residentes del campamento Hayiq Jari 2 Turk, ubicado en las cercanías de Hayiq, explicaron al diario “Addis Standard” que el ataque, registrado el jueves, dejó 16 fallecidos y 22 heridos. Según su testimonio, el dron efectuó un total de cinco bombardeos consecutivos sobre el asentamiento.
Las mismas fuentes detallaron que 15 de los cuerpos fueron inhumados en una fosa común, mientras que los heridos fueron evacuados a dos centros hospitalarios de la región, sin que se hayan facilitado por ahora datos precisos sobre la gravedad de sus lesiones.
Por su parte, Frontlines Ethiopia, una organización que documenta la evolución del conflicto en el país, señaló en su página web que el ataque contra el campamento, situado en Tuwuldere, en la zona de Wollo Sur, dejó al menos catorce muertos y 22 heridos, sin ofrecer información sobre los posibles responsables.
La región de Amhara vive desde 2023 un conflicto abierto entre las Fuerzas Armadas y las milicias Fano —integradas en parte por antiguos miembros de fuerzas especiales regionales desmovilizadas tras la guerra de Tigray entre 2020 y 2022—, a lo que se suman las nuevas tensiones entre el Ejército y el Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF).