La Comisión Internacional Independiente de Investigación de Naciones Unidas sobre los Territorios Palestinos Ocupados ha vuelto a responsabilizar al Ejecutivo israelí de “cometer un genocidio” y de perpetrar “crímenes atroces” contra menores palestinos, que habrían sido blanco de las operaciones del Ejército israelí “de forma deliberada”.
En un nuevo informe difundido este martes, el organismo sostiene que Israel continúa incurriendo en “crímenes contra la humanidad” contra la población palestina en Gaza y Cisjordania, incluido Jerusalén Este, y subraya la amplitud y el carácter “sistemático” de las campañas militares israelíes, que “continúan provocando muertes, lesiones y traumas a un nivel sin precedentes”.
La comisión insiste en que el ataque intencionado contra estos menores constituye “uno de los elementos clave que demuestran la intención genocida de las autoridades y fuerzas de seguridad israelíes de destruir a estos grupos palestinos total o parcialmente en Gaza”.
“Las pruebas demuestran que los niños palestinos han sido atacados y asesinados deliberadamente por las fuerzas de seguridad israelíes”, ha declarado Srinivasan Muralidhar, presidente de la comisión. “Incluso después del alto el fuego de octubre de 2025, los niños han seguido siendo asesinados y gravemente heridos, con un continuo desprecio por parte de Israel hacia el alto el fuego y la protección que el Derecho Internacional debe a los niños palestinos”, ha lamentado.
En la misma línea, ha recalcado que “las graves lesiones físicas y mentales, el trauma nuevo, la orfandad, la discapacidad, los desplazamientos repetidos, el hambre y el colapso de la educación y la atención médica, han borrado la infancia y seguirán afectando a los niños de Gaza a lo largo de sus vidas”.
El documento añade que “niños palestinos han sido arrestados y sometidos a torturas y otros malos tratos severos en prisiones y centros de detención israelíes, sin que se tenga información sobre su paradero”, y denuncia que las fuerzas de seguridad israelíes “también han utilizado la violencia sexual contra menores como parte de la humillación y opresión colectivas, arraigadas en un patrón prolongado, étnico, de género e intergeneracional de ocupación y hostilidades israelíes”.
Ataques a neonatos y destrucción de servicios básicos
La comisión también pone el foco en los ataques israelíes contra centros de atención neonatal y materna en la Franja de Gaza, que “perjudican directamente la superviviencia de los recién nacidos y el futuro reproductivo de los palestinos”, provocando un “aumento de abortos espontáneos, malformaciones congénitas y vulnerabilidades permanentes entre los recién nacidos”.
“Esto ha resultado en la destrucción de la vida neonatal palestina y la continuidad de la población. La hambruna impuesta por Israel mediante el bloqueo y el asedio ha causado además la muerte de niños palestinos y ha afectado gravemente la salud de muchos otros, privándolos de nutrición esencial y aumentando los riesgos de enfermedades en un contexto de baja vacunación, inseguridad alimentaria y servicios de salud destruidos”, ha sostenido la comisión.
En paralelo, denuncia que “el desmantelamiento y la destrucción de orfanatos e instalaciones educativas en Gaza y Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este, han obstaculizado el cuidado y el desarrollo cognitivo, social y emocional de los niños, y han socavado los cimientos de la sociedad palestina”.
Muralidhar ha advertido de que “aunque cesen los bombardeos y las armas en Gaza y Cisjordania, los niños palestinos no se recuperarán de la noche a la mañana”, y ha recalcado que “la destrucción de su salud, educación y desarrollo es irreversible”. “Los niños palestinos han sufrido un inmenso daño psicológico, al haber sido despojados de toda sensación de seguridad y futuro. El daño psicológico es una condición intergeneracional (...) y ha erosionado la libertad de jugar, imaginar, tener esperanza y desarrollar una identidad”, ha explicado.
Según la comisión, al dirigir sus acciones contra los menores, Israel está “erosionando la estructura fundamental de la sociedad palestina, debilitando la vitalidad demográfica y la capacidad general del pueblo palestino para sostener y ejercer su derecho a determinar su futuro como pueblo”.
El informe subraya que “la protección, el cuidado y la supervivencia de los niños palestinos son inseparables del derecho del pueblo palestino a la autodeterminación”. “Al atacar a los niños, Israel atenta contra la capacidad misma del pueblo palestino de existir y de determinar su futuro”, ha añadido.
Exigencias a Israel y a la comunidad internacional
La comisión reclama a Israel que ponga fin de inmediato a las violaciones y a los crímenes dirigidos contra los niños palestinos o que les afecten. Además, exige el fin de la presencia israelí en Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Este, en línea con la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia.
El organismo pide igualmente identificar las unidades militares de las fuerzas de seguridad israelíes “responsables de la muerte y las lesiones infligidas a niños palestinos” y formula recomendaciones, tanto a Israel como al resto de Estados miembro de la ONU, para “garantizar la rendición de cuentas por dichos crímenes”.
“La comunidad internacional en su conjunto debe cumplir con sus obligaciones jurídicas internacionales y exigir el cese de las hostilidades, que Israel ponga fin a su ocupación y que priorice la rendición de cuentas y el acceso a la Justicia para las víctimas como un componente integral de cualquier proceso político, basado en la participación significativa de los palestinos, incluidos los niños”, ha zanjado.
Balance de víctimas en la Franja de Gaza
Por otro lado, el Ministerio de Sanidad gazatí ha señalado que en las últimas 24 horas se han registrado tres fallecidos —uno de ellos debido a la gravedad de las heridas sufridas en un ataque israelí anterior— y 20 heridos. Con estas nuevas cifras, el balance desde el 11 de octubre asciende a 1.027 muertos y 3.380 heridos.
Desde el comienzo de la ofensiva israelí tras los ataques del 7 de octubre de 2023 —que causaron unos 1.200 muertos y cerca de 250 secuestrados, según el recuento oficial— se han contabilizado 73.039 fallecidos y 173.388 heridos, aunque se presume que aún quedan cuerpos bajo los escombros y en las calles de las zonas bombardeadas, por lo que el número total podría ser mayor.
