El Ejecutivo de Venezuela ha cursado una petición formal al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con el objetivo de poner en marcha iniciativas sociales concretas en materia de vivienda y educación, después de los terremotos del pasado 24 de junio, que han provocado ya más de 3.300 fallecidos.
“Hemos activado la Evaluación de las Necesidades Posteriores al Desastre (PDNA), estimación integral que permitirá identificar las necesidades para la recuperación y reconstrucción del país. Asimismo, solicitamos el apoyo del PNUD con la finalidad de impulsar programas en las áreas de vivienda y educación, así como el programa de formación laboral y empleo para las comunidades afectadas”, ha explicado el canciller venezolano, Yván Gil, en un comunicado.
El ministro de Exteriores ha mantenido un diálogo con el administrador del PNUD, Alexander de Croo, a quien trasladó su reconocimiento por la “disposición” del organismo internacional para “acompañar a Venezuela” tras los movimientos sísmicos.
“Seguimos avanzando con la cooperación internacional, para respaldar los esfuerzos del Gobierno Nacional en favor de nuestro pueblo y el desarrollo nacional”, ha remachado.