La presidenta del Congreso, Francina Armengol, ha realizado este miércoles un balance de “claroscuros” en el desarrollo de la memoria democrática en la presente legislatura. Ha subrayado los “avances” logrados, entre ellos la conocida como 'ley de nietos', pero ha avisado de que “el tiempo no corre a favor de la memoria” ante los “retrocesos” de algunas comunidades autónomas que están reemplazando sus normas de Memoria por otras “que buscan borrar el rastro de la verdad y la justicia”.
Armengol ha intervenido en la apertura del acto de conmemoración del Día de Recuerdo y Homenaje a las Víctimas del Golpe Militar, la Guerra y la Dictadura, celebrado en el Salón de Pasos Perdidos del Congreso. Allí ha indicado que esta ceremonia supone un “fin de etapa” coincidiendo con la disolución de las Cortes por la convocatoria de nuevas elecciones generales.
Durante su discurso, ha señalado como “hitos brillantes” la aprobación de la ley de memoria democrática y la disposición adicional llamada 'ley de nietos', gracias a la cual se han registrado casi 2,5 millones de peticiones de nacionalidad de descendientes de exiliados. También ha resaltado los informes sobre persecución política “que han permitido reparar a más de 600.000 personas”.
La presidenta de la Cámara ha puesto igualmente en valor el trabajo de los fiscales de memoria democrática, los numerosos proyectos de exhumación ejecutados en todo el país y las intervenciones simbólicas llevadas a cabo en el Valle de Cuelgamuros.
En contraste con estos logros, Armengol ha alertado de que determinados gobiernos autonómicos, entre ellos el de Baleares, están sustituyendo sus leyes de memoria por nuevas regulaciones que, según ha denunciado, pretenden “borrar el rastro de la verdad y la justicia y perjudican la reparación de las víctimas”.
En este marco, ha reiterado que “el tiempo no corre a favor de la memoria” y ha recordado que aún quedan 11.000 cuerpos en fosas franquistas. Por ello, ha reclamado “blindar un compromiso firme con la verdad, la justicia y la no repetición” y ha resaltado las iniciativas impulsadas desde el programa 'España en Libertad' para promover el pensamiento crítico.
Homenaje a las mujeres rapadas durante el franquismo
En esta ocasión, el homenaje anual de la Cámara Baja a las víctimas del franquismo se ha centrado en las mujeres represaliadas por la dictadura y, de forma específica, en aquellas que fueron rapadas como instrumento de humillación pública.
Armengol ha explicado que estas mujeres, “las rapadas”, se encuentran entre las víctimas más invisibilizadas del régimen franquista y ha defendido la obligación de reparar, en la medida de lo posible, “aquel dolor específico, aquella vergüenza cruel” que se ejerció contra ellas. “Analizar y observar nuestra historia con perspectiva de género es un trabajo diario que no podemos abandonar”, ha subrayado.
La presidenta del Congreso ha recordado también que este año se cumplen 90 años del inicio de la Guerra Civil y del fusilamiento de la maestra María Domínguez, asesinada en Fuendejalón. Asimismo, ha aludido a la retirada, a iniciativa de las asociaciones memorialistas, de los retratos de los presidentes de las Cortes franquistas, reivindicando que el Congreso debe configurarse como un auténtico lugar de memoria.
Tras la intervención institucional, el programa ha continuado con un coloquio entre las historiadoras María Rosón Villena, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, y Sescún Marías Cadenas, profesora de la Universidad de Zaragoza. La jornada conmemorativa ha incluido además la representación con títeres de la obra 'Melón Pelado', puesta en escena por la compañía ButacaZero.
Al acto han asistido, entre otras autoridades, la ministra de Igualdad, Ana Redondo; la fiscal especial de la memoria, la exministra Dolores Delgado; el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes y Asuntos Constitucionales, Rafael Simancas; y el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez.