Salvada por la campana. La diputada del PP Ana Vázquez que fue obligada a salir del hemiciclo del Congreso por mostrar un espray de gas pimienta considerado como un arma, no será sancionada debido a la disolución anticipada de las Cortes. No obstante, la Mesa de la Diputación Permanente ha querido dejado constancia de que, de haber sido posible completar el procedimiento, habría propuesto suspenderla durante una semana de su condición de diputada.
Según trasladan fuertes parlamentarias a este medio, la sanción se habría aplicado durante la primera semana de noviembre, cuando no estaba prevista ninguna sesión plenaria, para evitar que afectara a su derecho a voto.
Que no quede indemne
Aunque la disolución de las Cortes por el adelanto electoral impide culminar el expediente,ya que el Reglamento prevé su votación por el Pleno del Congreso, la Mesa de la Diputación Permanente ha emitido una valoración sobre el sonado episodio.
"Los incidentes que tuvieron lugar en el Congreso de los Diputados el pasado 23 de septiembre son de una indudable gravedad", sostiene el órgano, que recuerda que la introducción de armas en el recinto parlamentario está prohibida por el Reglamento y constituye "un límite que ningún otro Diputado o Diputada había superado en este periodo constitucional".
La Mesa también advierte de que la imposibilidad de imponer una sanción no supone "una condonación de la conducta". En el escrito aprobado por la mayoría de PSOE y Sumar, al que ha tenido acceso DEMÓCRATA, se considera a Vázquez políticamente responsable de una infracción grave del Reglamento y califica de "reprobables y dañinas para las Cortes Generales" tanto la exhibición del espray durante horas como su intento de atribuir la responsabilidad a un subordinado.
El órgano parlamentario señala, además, que el incidente afectó a decenas de personas, una de ellas con una baja médica, obligó a desalojar dependencias de tres edificios y ocasionó daños económicos considerables.