Dos cazas F18 del Ejército del Aire español, destacados en la base de Mihail Kogalniceanu dentro de la misión de Policía Aérea de la OTAN, fueron activados anoche para seguir la pista de un grupo de “objetivos aéreos” que operaba al norte de la localidad ucraniana de Chilia Veche, muy próxima a la frontera con Rumanía.
Tal y como ha señalado el Ministerio de Defensa rumano en la red social X, un radar de ese país localizó a este conjunto de “objetivos aéreos” y las autoridades emitieron una alerta dirigida a la población a las 04.41 horas (hora local).
Los F18 españoles despegaron para supervisar la evolución de la situación, aunque la alarma aérea se dio por finalizada a las 05.44 horas (hora local) y no se ha informado de violaciones del espacio aéreo nacional.
España participa en esta operación de la OTAN en territorio rumano con unos 200 militares, siete F18, un avión A400M y un sistema de radar. A este despliegue se sumarán en octubre tres helicópteros NH90. La actividad de drones rusos en el entorno del espacio aéreo aliado ha aumentado de forma notable, hasta el punto de que las Fuerzas Armadas españolas han contabilizado 18 alertas entre agosto y lo que va de septiembre en la misión en Rumanía.
En este contexto, dos cazas españoles ya abatieron uno de estos aparatos no tripulados que había entrado en el espacio aéreo rumano el pasado 16 de agosto.