Dos personas han sido detenidas y más de una decena han resultado heridas este miércoles en A Coruña durante los incidentes y las cargas de la Policía Nacional registrados en el contexto de una protesta contra la presencia del líder de Vox, Santiago Abascal, que participaba en un acto en la Praza de María Pita.
Alrededor de 4.000 personas se han concentrado desde las 11,00 horas en este céntrico enclave de la ciudad, donde a las 12,00 el presidente de Vox ofrecía una intervención ante los medios de comunicación.
Separados por un amplio dispositivo policial, con más de una docena de furgones de la Policía Nacional formando un cordón, los manifestantes —convocados por organizaciones estudiantiles, Galiza Nova y el Sindicato de Inquilinas, entre otras— se situaban en las inmediaciones del Ayuntamiento, mientras el acto de Vox tenía lugar en la entrada de la plaza por Puerta Real.
Durante buena parte de la mañana, los asistentes a la protesta, en su mayoría jóvenes, corearon consignas como “A Coruña es antifascista” o “No sois nada sin la policía”, sin que se registrasen incidentes de relevancia hasta el final del acto de Vox, momento en el que se produjo un primer enfrentamiento entre agentes y manifestantes tras el lanzamiento de huevos y objetos como mecheros contra el cordón policial.
A partir de ahí, la tensión fue en aumento y derivó en una nueva carga policial, en la que al menos uno de los jóvenes resultó herido, presentando lesiones visibles en la cara.
Los disturbios se repitieron en distintos puntos de la plaza hasta desplazarse hacia la esquina que da salida a San Agustín. En esa zona, algunos manifestantes comenzaron a utilizar sillas de la terraza de un local de hostelería contra los agentes, además de arrojar piedras y diverso mobiliario urbano. Una de esas piedras superó el cordón policial e impactó en la pierna de una periodista, que tuvo que ser atendida en un centro sanitario.
Los incidentes continuaron y la policía fue empujando a los manifestantes hacia la iglesia de San Jorge, donde se sucedieron nuevas cargas en las calles próximas al Pazo de María Pita hasta poco antes de las 15,00 horas.
“CONTRA SU ODIO Y SU RACISMO”
Al inicio de la movilización, en declaraciones a los medios, el secretario xeral de Galiza Nova, Artai Gabiás, ha reivindicado que “los discursos de odio que lanza” la formación de Santiago Abascal “no son bien recibidos en Galicia”.
“Su odio y su racismo son una estrategia para dividir a las clases populares. Los problemas de la juventud gallega no son los migrantes,ni el feminismo, ni el colectivo LGTB, es el fracaso del sistema capitalista”, ha subrayado Gabiás.
De este modo, el responsable de Galiza Nova ha señalado que “ante la provocación” y la “presencia del ultraespañolismo en Galicia”, el pueblo gallego “tiene que autoorganizarse” y “gritar alto y claro que Galicia es antifascista y que su odio no tiene cabida”.
“No estamos ejerciendo violencia, estamos ejerciendo nuestro derecho a reunión. Estamos rodeados por la policía y solo decimos que los discursos de odio en Galicia no tienen cabida”, ha aseverado Gabiás.
ABASCAL TACHA LA PROTESTA DE “COACCIÓN”
Durante el acto, preguntado por la concentración de rechazo, Santiago Abascal ha defendido que “no hay coacción” que pueda con ellos, asegurando que la presencia de los manifestantes no les daba “ningún miedo”.
Asimismo, ha reivindicado que con un cambio de Gobierno “no será posible acosar a los ciudadanos y acudir a las plazas a impedir que la gente pueda expresarse en libertad”.
“Muchos vecinos han querido venir a escuchar en libertad y se han encontrado la coacción de los cómplices y de los socios de Pedro Sánchez. La coacción violenta de la cual sólo nos protegen los antidisturbios”, ha afirmado Abascal, asegurando que es “la misma coacción” que se produce en la Puerta del Sol “contra periodistas e informadores”.
En esta línea, ha afirmado que si fuese el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien celebrase un acto en la Praza de María Pita “en esta plaza no habría nadie y habría tenido unos cordones de seguridad”, a lo que ha añadido que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, “habría garantizado que pueda hablar en libertad”.
“Cuando Pedro Sánchez camina por España, que lo hace con dificultad después de tanta traición, hay muchos ciudadanos que se dirigen a él espontáneamente. Pero este es un acto organizado y un acto permitido por la delegación del Gobierno”, ha zanjado al respecto Santiago Abascal.
AYUNTAMIENTO DE A CORUÑA CONDENA “ACTOS VIOLENTOS”
Tras los disturbios, el Ayuntamiento de A Coruña ha difundido un comunicado en el que expresa su “más rotunda condena” a “los actos violentos” que este miércoles han provocado daños y heridos en la Praza de María Pita.
“Cualquier reivindicación pierde su legitimidad cuando se recurre a la violencia, se ataca a personas inocentes y se dañan bienes privados de particulares”, ha lamentado la alcaldesa, Inés Rey, que ha cifrado en casi 5.000 las personas congregadas en la plaza.
En este contexto, la regidora ha trasladado su apoyo tanto a las personas heridas como a quienes sufrieron desperfectos en sus negocios, y ha destacado “el derecho y el comportamiento cívico de aquellas personas que acudieron a la convocatoria para manifestarse pacíficamente contra el fascismo”.
Del mismo modo, Inés Rey ha lamentado la “deriva violenta” que tomó la convocatoria, especialmente en una ciudad como A Coruña, ha subrayado, “que siempre se ha caracterizado por su talante cívico, pacífico y dialogante”.
JUPOL PIDE DIMISIÓN DEL DELEGADO DEL GOBIERNO
Tras lo sucedido, el sindicato policial Jupol ha reclamado la dimisión del delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, al entender que ha puesto “en grave riesgo” a los agentes desplegados.
Para esta organización, ha sido una “irresponsabilidad” permitir que coincidiesen en la misma plaza la manifestación y el acto político, y ha exigido responsabilidades “por la falta de previsión, planificación y órdenes claras para el dispositivo policial”.
“No se puede poner en peligro la integridad física de los policías por una decisión política mal planificada. La seguridad de los agentes y de los ciudadanos debe estar por encima de cualquier interés político. Quien toma decisiones que comprometen esa seguridad debe asumir sus responsabilidades”, ha expuesto el sindicato.
Además, Jupol ha avanzado que solicitará revisar las instrucciones operativas y la cadena de mando para aclarar si los responsables policiales “dispusieron de información suficiente y órdenes claras” para afrontar los disturbios.
“La UIP ha vuelto a responder con profesionalidad, compromiso y valentía. Ahora les toca responder a quienes tenían la responsabilidad de prevenir esta situación. Los policías no pueden seguir pagando con su integridad física la falta de previsión y las decisiones irresponsables de sus responsables políticos. En A Coruña hacen falta explicaciones, responsabilidades y dimisiones”, ha concluido Jupol.
CONCENTRACIONES ANTE LA SUBDELEGACIÓN
Para las 19,30 horas de este miércoles, distintas organizaciones han convocado una nueva movilización ante la Subdelegación del Gobierno en A Coruña “contra la represión policial y el fascismo”.
Entre los convocantes figuran la CIG, la Coordinadora da Mocidade Socialista (CMS), Riazor Blues, el Sindicato de Vivenda, la CNT y otros colectivos, que han denunciado que la policía “respondió con su violencia” y dejó “decenas de heridos”, por lo que llaman a concentrarse para mostrar solidaridad con quienes “han sufrido la represión policial” y para exigir responsabilidades.