El Pleno del Congreso ha decidido este martes no admitir a trámite una proposición de ley registrada por Vox para modificar la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), con la que se buscaba que el sufragio emitido por correspondencia se contase en urnas distintas con el argumento de que así se podría “reforzar la prevención del fraude electoral”.
La iniciativa solo ha obtenido el apoyo de Vox y el rechazo del resto de formaciones parlamentarias, que sostienen que el actual sistema de voto por correo no plantea riesgos de fraude y que un recuento separado podría comprometer la confidencialidad de estos sufragios, especialmente en municipios de menor tamaño.
Una urna separada
En su texto, Vox proponía modificar el artículo 88.2 de la LOREG para que el presidente de la Mesa electoral deposite los sobres llegados por correo “en una urna separada” de la que reúne los votos presenciales, tras comprobar previamente el cumplimiento de los requisitos legales y la correcta inscripción del elector en el censo. Hoy en día, esos votos se incorporan a la misma urna donde se introducen las papeletas emitidas de forma presencial.
Además, la formación de Santiago Abascal planteaba modificar el artículo 97.2 con el fin de que, al proclamar en voz alta el resultado del escrutinio, el presidente de la Mesa detalle el número de electores censados, certificaciones censales aportadas, votantes, papeletas nulas, votos en blanco y apoyos logrados por cada candidatura, “tanto de forma agregada como diferenciada para el voto presencial y el voto remitido por correspondencia”.
