El presidente de Argentina, Javier Milei, ha arremetido este miércoles contra el jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, al que ha tachado de “dictador” y ha afirmado que la “invasión” de Ceuta no fue un “accidente”, sino una situación alentada por el Gobierno porque “cada inmigrante es un voto”.
El dirigente argentino ha reivindicado su programa liberal durante su intervención en un acto de Nueva Economía Fórum, donde no ha dudado en calificar a Sánchez de “impresentable dictador” y en cargar con dureza contra sus políticas.
En este contexto, se ha detenido en la crisis migratoria en Ceuta, denunciando que “los socialistas prefieren reinar en el infierno a servir en el cielo y son capaces de transformar cualquier cielo en un infierno con tal de conseguirlo”.
“Por eso fomentan la invasión que vemos en Ceuta. Cada inmigrante es un voto. Y si el precio es la destrucción total del país, están más que dispuestos a pagarlo”, ha enfatizado, insistiendo en que lo sucedido a finales de “no fue un accidente ni una casualidad”.
Del mismo modo, ha sostenido que el “argumento económico a favor de la inmigración irrestricta se cayó hace tiempo a pedazos” porque, en su opinión, “las economías que más migrantes recibieron siguen igual de estancadas que antes, o incluso peor” debido a que los inmigrantes “generan más gastos fiscales de lo que producen y obligan a gravar más a la población productiva”.
Por este motivo, ha llamado a tener presente que “no hay empatía ni solidaridad alguna detrás de las medidas socialistas, solo hay ansias de poder” y ha defendido que, siendo España “cuna del liberalismo”, “es una deuda de honor que tienen con su propia sangre, sacar a los socialistas a patadas” del poder.