El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparecerá finalmente el próximo 3 de septiembre a las 9.00 horas en el Congreso para informar sobre la gestión de la crisis de Ceuta. El Gobierno había propuesto inicialmente que el presidente acudiera a la Cámara el día 9, pero la Junta de Portavoces ha adelantado la cita después de que varios grupos, entre ellos socios parlamentarios del Ejecutivo, consideraran que esperar hasta el primer Pleno ordinario era demasiado tarde.
El Ejecutivo ha registrado este miércoles formalmente la petición de comparecencia del presidente y había planteado a los grupos encajarla el 9 de septiembre, fecha prevista para el arranque del nuevo curso parlamentario.
La propuesta no ha logrado suficiente respaldo en la Junta de Portavoces. Algunos grupos han reclamado que Sánchez dé explicaciones antes sobre una crisis iniciada con la entrada masiva de migrantes de finales de julio y que ha llevado al Gobierno a declarar la situación de interés para la Seguridad Nacional en Ceuta.
Finalmente, la comparecencia se celebrará el jueves 3 de septiembre a las 9.00 horas, en un Pleno extraordinario.
El PNV exigía explicaciones "inmediatas"
Uno de los grupos que ha presionado para adelantar la fecha ha sido el PNV. Los nacionalistas vascos ya habían defendido que Sánchez debía ser el primero en dar explicaciones políticas sobre lo ocurrido en Ceuta y no dejar la respuesta exclusivamente en manos de sus ministros.
Durante la Junta de Portavoces, el PNV ha insistido en que la comparecencia debía producirse de manera "inmediata", sin esperar al primer Pleno ordinario de septiembre.
La posición de los nacionalistas cobraba especial importancia porque este miércoles la Diputación Permanente tiene previsto votar una petición del PP para forzar a Sánchez a comparecer de urgencia antes de que terminara agosto.
Algunos aliados parlamentarios del Gobierno se planteaban respaldar esa iniciativa si el Ejecutivo mantenía el 9 de septiembre como primera fecha para las explicaciones del presidente.
Podemos también rechazó esperar hasta el día 9
Podemos también ha reclamado que Sánchez comparezca antes. Su portavoz, Ione Belarra, ha calificado de "lamentable" la primera propuesta del Gobierno.
"Es evidente que, independientemente del partido al que votes, todo el mundo en España ha visto que era necesario que el presidente del Gobierno interrumpiera sus vacaciones para hacer frente a esta crisis, algo que no ha ocurrido", ha señalado.
Belarra tampoco considera suficiente la nueva fecha, aunque reconoce que supone un avance respecto a la propuesta inicial: "Finalmente se han comprometido a que comparezca el día 3 de septiembre. No es suficiente, evidentemente, pero yo creo que es mejor que el día 9".
El PP se atribuye el adelanto
El PP ha interpretado el cambio de fecha como una rectificación provocada por la presión ejercida durante las últimas semanas.
La portavoz popular en el Congreso, Ester Muñoz, sostiene que su partido llevaba desde principios de agosto reclamando la presencia de Sánchez y que el Gobierno ha adelantado finalmente la comparecencia ante la posibilidad de perder la votación en la Diputación Permanente.
"Varios grupos parlamentarios estaban dispuestos a apoyar la petición de comparecencia de Sánchez antes del periodo ordinario de sesiones y eso ha hecho que hayan tenido que rectificar y decir que viene el día 3 de septiembre", ha afirmado.
El PP pretendía que la Diputación Permanente obligara al presidente a comparecer durante los días que quedan de agosto, antes incluso de la fecha acordada ahora por la Junta de Portavoces.
La decisión llega horas antes de la votación de la Diputación Permanente
El calendario no es menor. La fecha del 3 de septiembre se ha acordado horas antes de que la Diputación Permanente se pronuncie sobre la solicitud registrada por el PP.
La posibilidad de que algunos socios respaldaran la iniciativa de los populares aumentaba las opciones de que la Cámara exigiera formalmente la presencia del presidente durante agosto.
Con la nueva convocatoria, Sánchez comparecerá seis días antes de la fecha planteada inicialmente por el Gobierno y antes del comienzo ordinario de las sesiones del Congreso.
El presidente tendrá que explicar ante los grupos la actuación del Ejecutivo desde la entrada masiva registrada a finales de julio, las medidas adoptadas durante las semanas posteriores y la respuesta desplegada por el Estado para gestionar la crisis.
Su intervención llegará después de las comparecencias de varios ministros y en plena controversia sobre qué información manejaba el Gobierno antes del 30 de julio, el funcionamiento de los servicios de inteligencia y las medidas adoptadas posteriormente en Ceuta.