La industria española del videojuego quiere ganar peso en la agenda política de cara a las elecciones del 29 de noviembre. La Asociación Española de Videojuegos (AEVI) y la Asociación Española de Productores de Videojuegos y Software de Entretenimiento (DEV) han trasladado a los partidos una propuesta conjunta con cinco medidas para reforzar la competitividad del sector y favorecer su crecimiento durante la próxima legislatura.
Las organizaciones consideran que España cuenta con profesionales cualificados y capacidad creativa para convertirse en uno de los principales centros europeos de desarrollo de videojuegos, pero advierten de que el sector necesita mejores condiciones para financiar sus proyectos, atraer producciones internacionales y competir con países que ya disponen de políticas específicas de apoyo a esta industria.
El documento plantea cambios en materia fiscal, financiación, inversión, regulación y coordinación institucional. El objetivo es favorecer la consolidación de empresas de mayor dimensión, impulsar la creación de propiedad intelectual propia y mejorar la proyección internacional de los estudios españoles.
Cinco propuestas para reforzar el sector
Una de las principales demandas de AEVI y DEV es establecer un incentivo fiscal específico para la producción y financiación de videojuegos. Las asociaciones proponen equiparar el tratamiento del sector al de otras industrias culturales y acercar el marco español al de países como Francia, Reino Unido, Irlanda, Italia y Canadá, que cuentan con instrumentos de apoyo a esta actividad.
La segunda medida pasa por consolidar un sistema estable de ayudas y financiación que acompañe a las empresas en las distintas fases de sus proyectos, desde el desarrollo inicial hasta la llegada al mercado. La propuesta incluye también reforzar las iniciativas destinadas a promocionar los videojuegos españoles en el exterior y facilitar su internacionalización.
El documento reclama, además, impulsar un ecosistema nacional de inversión y publishing, con mecanismos capaces de atraer capital especializado y aumentar los recursos disponibles para financiar proyectos creados en España. Las asociaciones buscan así fortalecer la capacidad de los estudios para desarrollar sus propios productos y competir en un mercado internacional.
En el ámbito normativo, AEVI y DEV defienden un marco regulatorio armonizado a escala europea. Según su planteamiento, reducir las diferencias entre mercados contribuiría a limitar la inseguridad jurídica y evitaría que las empresas españolas afrontasen condiciones menos favorables que sus competidoras de otros países.
La quinta propuesta consiste en crear un Spain Video Games Hub, una iniciativa destinada a coordinar las políticas públicas relacionadas con el videojuego, favorecer la llegada de inversiones y mejorar la posición de España como destino internacional para el desarrollo de este tipo de proyectos.
Las asociaciones piden compromisos de cara al 29N
El director general de AEVI, José María Moreno, sostiene que España puede consolidarse como uno de los principales polos europeos de desarrollo de videojuegos, pero considera necesario que la próxima legislatura sitúe a la industria entre sus prioridades y le proporcione instrumentos adaptados a sus necesidades.
En la misma línea, el secretario general de DEV, Antonio Fernández, apunta a la competencia internacional y a las políticas de otros países como argumentos para reclamar medidas específicas. A su juicio, España dispone de talento y capacidad creativa para dar un nuevo impulso al sector.
Las dos organizaciones piden a las fuerzas políticas que incorporen sus propuestas a los programas electorales. Consideran que un marco de apoyo más sólido permitiría fortalecer el tejido empresarial, aumentar la capacidad de los estudios para crear propiedad intelectual propia y aprovechar las oportunidades de una industria vinculada tanto a la economía digital como a los ámbitos tecnológico y cultural.