El consejero de Ciencia, Industria y Empleo del Principado, Borja Sánchez, ha insistido este miércoles en que la posible reanudación de la actividad en la mina de TYC Narcea, situada en Vega de Rengos y parada desde un accidente mortal ocurrido en noviembre de 2025, está condicionada a la resolución que adopte el Instituto para la Transición Justa (ITJ).
Sánchez se ha pronunciado sobre la situación del yacimiento en respuesta a una pregunta de la diputada del Grupo Mixto, Covadonga Tomé. El responsable autonómico ha recalcado que el Ejecutivo asturiano ya ha agotado su margen de actuación, al haber concedido un permiso de explotación que, en todo caso, queda supeditado a lo que determine el ITJ.
En este sentido, ha subrayado que “yo no puedo vender falsas expectativas ni a la empresa ni a los trabajadores, es decir, nosotros estamos convencidos de la importancia estratégica que tiene ese hacimiento a nivel económico, tanto para los trabajadores como para los empresarios y sus familias; pero en cada paso tenemos que ser conscientes de que hay que darlo con plena seguridad jurídica”, remarcando que cualquier avance debe hacerse con todas las garantías legales.
Corresponde al Instituto para la Transición Justa decidir si deben reintegrarse las ayudas económicas vinculadas al cierre de la explotación, un aspecto que, según ha recordado Sánchez, escapa a la capacidad de decisión unilateral del Principado de Asturias y condiciona la posible reapertura de la mina.
Por ello, ha reiterado que “nuestra decisión final de aprobación o no del proyecto de explotación tiene que estar condicionada sí o sí al dictamen que emita en su momento el Instituto para la Transición Justa”, dejando claro que el Gobierno asturiano esperará al pronunciamiento del organismo estatal antes de adoptar cualquier resolución definitiva.