El 65% de los pacientes con cáncer en España son ingresados en unidades con médicos internistas, según un estudio

Un estudio revela que el 65% de los pacientes con cáncer en España ingresan en unidades con internistas, consolidando su papel clave en la atención oncológica.

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Un trabajo difundido en la “Revista Clínica Española” (RCE), publicación de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), señala que el 65 por ciento de las personas con cáncer en España acaban ingresando en plantas donde hay médicos internistas. Esta amplia presencia, apuntan los investigadores, respaldaría que la medicina interna sea reconocida como una actividad estructural dentro del circuito asistencial del paciente oncológico.

“Desde el punto de vista organizativo, consideramos beneficioso su reconocimiento como un profesional estructural en la atención al paciente oncológico, por su enfoque clínico integrador y su capacidad para ofrecer una continuidad asistencial como médico de referencia del paciente durante la hospitalización, en comunicación constante con su oncólogo de referencia y coordinando la actuación del resto de especialistas implicados”, ha destacado Adrián García, primer firmante del artículo y especialista en medicina interna miembro de SEMI.

Con el incremento de la prevalencia del cáncer y la mayor complejidad clínica de estos pacientes, la SEMI subraya que la figura del internista ha ido ganando peso en la atención al enfermo con tumor sólido. En la actualidad, se describen tres modelos de organización en la hospitalización oncológica: ingreso asumido por medicina interna; ingreso en oncología atendido solo por oncólogos, y un modelo de oncología con participación de internistas, es decir, un esquema de asistencia compartida.

El estudio de RCE se ha elaborado a partir de la información recabada en 481 hospitales públicos y privados españoles, con el objetivo de determinar la presencia real del internista en la atención al paciente con cáncer. Para ello, se realizaron encuestas específicas dirigidas tanto a internistas como a oncólogos.

De los centros contactados, respondieron 188 de los 481 hospitales (39,1%), que representan el 51,2 por ciento de los centros públicos y el 16,7 por ciento de los privados de las 17 comunidades autónomas. Entre los hospitales que contestaron, en 181 se atendían pacientes oncológicos ingresados: en 102 de ellos, el 56,4 por ciento, la responsabilidad recaía en oncología médica, mientras que en 79, el 43,6 por ciento, estaba en manos de medicina interna.

En los hospitales donde el ingreso se hacía a cargo de oncología médica, en el 37,3 por ciento de los servicios existía un internista en la planta de hospitalización, lo que configura un modelo de atención compartida. En conjunto, en el 64,5 por ciento de los centros los pacientes oncológicos eran hospitalizados en unidades con presencia de internistas, ya fuera mediante la asistencia directa de medicina interna o bajo el modelo compartido, mientras que en el 35,4 por ciento lo hacían en plantas gestionadas únicamente por oncólogos, siempre bajo el paraguas del servicio de oncología.

En los hospitales pequeños, con menos de 200 camas, predominaba claramente la hospitalización a cargo de medicina interna, que asumía el 76,8 por ciento de estos centros. En cambio, en los hospitales de mayor tamaño era más habitual que el ingreso estuviera liderado por oncología: ocurría en el 59,6 por ciento de los centros con entre 201 y 500 camas, en el 95,7 por ciento de los que contaban con entre 501 y 1.000 camas y en el 88,9 por ciento de los que superaban las 1.000 camas.

Los hospitales públicos concentran más ingresos a cargo de oncología

Atendiendo al tipo de gestión, los pacientes eran ingresados en oncología médica en el 60,6 por ciento de los centros públicos, en el 44 por ciento de los privados y en el 35,7 por ciento de los privados integrados en la red pública. En el resto de hospitales, la hospitalización de pacientes con cáncer quedaba en manos de medicina interna, que asumía así el 64,3 por ciento de los centros privados de la red pública, el 56 por ciento de los privados y el 39,4 por ciento de los públicos.

De este modo, los autores concluyen que los ingresos dependientes de oncología son más habituales en la red pública. No obstante, más de un tercio de los servicios de oncología optan por instaurar un modelo de asistencia compartida con internistas. Este enfoque está especialmente extendido en Cataluña, donde se ha implantado en el 100% de los servicios que respondieron a la encuesta, seguida por la Comunidad de Madrid y Andalucía, aunque con porcentajes claramente inferiores, según se detalla en el trabajo.

Según el autor, la mayor presencia del médico internista en hospitales pequeños y de titularidad privada pone de manifiesto el papel vertebrador de los servicios de medicina interna en estos entornos. Entre las razones que podrían explicarlo se citan la falta de especialistas de áreas más específicas en zonas de difícil cobertura (e incluso la ausencia de un servicio propio de oncología en algunos hospitales comarcales) o la necesidad de optimizar recursos, siendo el internista un perfil versátil, transversal y eficiente que ejerce funciones de hospitalista, tal y como se describe en parte de la literatura anglosajona.

Además de su labor en las plantas de hospitalización, el médico internista también interviene en la atención urgente del paciente con cáncer y en consultas monográficas dedicadas a problemas concretos, sobre todo de enfermedad tromboembólica (ETEV) y de toxicidad inmunomediada.

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