LEO Pharma, en colaboración con la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), ha organizado el IV Ciclo de Jornadas sobre Novedades en Dermatología, un encuentro en el que distintos especialistas han remarcado la relevancia de un enfoque multidisciplinar para abordar la carga emocional y psicológica ligada a las patologías dermatológicas.
Coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Salud de la Piel, esta edición ha puesto el foco en la fuerte conexión entre las enfermedades cutáneas y la salud mental, subrayando cómo ambas dimensiones se influyen mutuamente.
Los expertos han recordado que afecciones como el eccema crónico de manos (ECM), la dermatitis atópica o la psoriasis pustulosa generalizada (PPG), junto a otras enfermedades dermatológicas graves, no solo generan síntomas físicos, sino que también arrastran un importante peso psicosocial. Entre sus consecuencias destacan el estigma, la ansiedad y la depresión, con un efecto directo en la calidad de vida de quienes las padecen.
En palabras del director médico de LEO Pharma España, Marcin Kozarzewski, "El impacto de las patologías de la piel trasciende lo físico. Especialmente en los pacientes más jóvenes, el peso de la enfermedad y el estigma social se traducen en un alto coste laboral, con bajas recurrentes y una merma significativa en su calidad de vida. No podemos centrarnos solo en la piel; debemos abordar este malestar psíquico de manera integral".
En esta línea, Kozarzewski ha recalcado que las enfermedades de la piel no se limitan a la superficie cutánea y que es imprescindible atender el sufrimiento psicológico de quienes "sufren en silencio". "Más allá de la consulta, el paciente se enfrenta a un profundo malestar psicológico donde la ansiedad y la inseguridad condicionan su calidad de vida. En este sentido, la intervención de los profesionales sanitarios debe contemplar una faceta psicológica, proporcionando un acompañamiento integral que ayude al paciente a recuperar su confianza y su bienestar emocional", ha añadido.
Desde la práctica clínica, la dermatóloga y divulgadora Ana Molina ha incidido en la importancia de la cercanía con el paciente y en la necesidad de desmontar prejuicios: "Como profesionales debemos ser capaces de explicar las enfermedades cutáneas de manera que el paciente pierda el miedo. La comunicación es nuestra mejor herramienta contra el estigma; si logramos que el paciente entienda su enfermedad podemos también reducir la ansiedad y el estrés de muchos pacientes".
La psiquiatra y divulgadora Rosa Molina ha subrayado, por su parte, que el apoyo psicológico debe iniciarse de forma precoz. "Muchas veces, el paciente llega a consulta tras años de sufrimiento silencioso. Integrar la psicología desde el primer momento y valorar el apoyo psiquiátrico cuando sea necesario evita que las patologías de la piel condicionen toda la estructura emocional y social del individuo", ha señalado.
MÁS ALLÁ DE LA CONSULTA
El impacto de estas patologías en la vida diaria y el papel de las asociaciones de pacientes han ocupado también un lugar destacado en la jornada. Jaime Llaneza, paciente, socio fundador y responsable de relaciones institucionales de la Asociación de Afectados por la Dermatitis Atópica (AADA), ha descrito que la persona con enfermedades cutáneas vive en un "estado de alerta constante".
"Las asociaciones no solo somos un soporte, sino un espacio donde las personas se sienten comprendidas y acompañadas por quienes han pasado por experiencias similares. Compartir la vivencia ayuda a romper el aislamiento, recuperar la confianza y afrontar mejor la enfermedad. Además, un adecuado control de la patología y un abordaje integral que también tenga en cuenta la salud mental son fundamentales para mejorar realmente la calidad de vida de los pacientes", ha explicado.
Asimismo, el director de la asociación Acción Psoriasis, Santiago Alfonso, ha reivindicado la atención a las necesidades emocionales de los afectados: "Nuestro objetivo es que la sociedad entienda que la psoriasis o cualquier patología requiere de un entorno de comprensión y aceptación social".
La sesión ha incluido también el testimonio de Carmen de Lorenzo, creadora de contenido y paciente con dermatitis atópica, que ha relatado cómo convivir con una enfermedad visible condiciona la autoestima, las relaciones personales y la rutina diaria.