La Sociedad Española de Epidemiología (SEE) ha instado a que la futura Agencia Estatal de Salud Pública nazca como una institución robusta, dotada con suficientes profesionales cualificados y capaz de aprovechar al máximo la experiencia ya existente en el sistema sanitario. Además, reclama que se blinde su rigor técnico, su independencia científica y su autonomía organizativa.
En coherencia con esta postura, la SEE solicita al Gobierno y al resto de fuerzas políticas que mantengan la puesta en marcha de la Agencia Estatal de Salud Pública como una “prioridad”. Considera imprescindible que empiece a funcionar cuanto antes, pero subraya que la urgencia debe ir de la mano de una estructura bien diseñada y del reconocimiento del personal que tendrá que sostenerla en el día a día.
“Los desafíos actuales de la salud pública no pueden abordarse desde perfiles genéricos, sino que exigen profesionales con formación específica y experiencia acreditada en epidemiología y salud pública, respetando su carácter multidisciplinar”, señala la sociedad.
En este contexto, la SEE plantea que las ofertas de empleo público destinadas a cubrir los puestos especializados de la Agencia incluyan como requisito formación en salud pública, en áreas como la epidemiología, la gestión o la promoción de la salud. Igualmente, reclama que las administraciones competentes reconozcan de forma explícita el valor de esa preparación y de las trayectorias profesionales, tanto para retener el conocimiento acumulado como para captar nuevo talento.
La organización remarca que la creación de una nueva estructura debe servir para integrar y aprovechar las capacidades que ya operan en el sistema. “Es necesario establecer mecanismos para que el talento, la experiencia técnica y el conocimiento que ya operan en el sistema se integren plenamente en la nueva estructura”, apunta.
Para la SEE, asegurar la continuidad del personal especializado constituye una condición clave para que la Agencia pueda desempeñar su función desde el primer momento. Si no se define y garantiza ese marco de continuidad, advierte, el nuevo organismo podría arrancar su actividad con una capacidad técnica insuficiente.
“Perder o menoscabar este capital profesional comprometería la capacidad de responder con rigor a los retos actuales de salud pública y de actuar con rapidez ante futuras crisis o emergencias sanitarias”, alerta la sociedad científica.
La SEE sostiene, además, que el proceso de transición debe ser fiel al espíritu de la norma que crea la Agencia y salvaguardar su solvencia técnica. La Ley 7/2025, de 28 de julio, prevé la formación de equipos multidisciplinares y el desarrollo de políticas específicas para captar y retener talento en salud pública.
La organización comparte la urgencia de poner en marcha la AESAP, pero insiste en que este despliegue preserve las dinámicas de trabajo que han demostrado ser útiles. “La rapidez en la implantación debe traducirse en rigor operativo, reforzando y preservando las dinámicas de trabajo que han demostrado su efectividad”, sostiene.
Por ello, reclama que el compromiso político con la Agencia abarque tanto su activación como las garantías necesarias para consolidarla como institución de referencia en salud pública y como organismo de confianza para la ciudadanía, capaz de ofrecer información sólida que oriente las decisiones en materia de salud. Tal y como concluye la sociedad científica, “hacerlo bien” es tan crucial como “hacerlo ya”.