El Gobierno central y las comunidades autónomas han dado luz verde este viernes, en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), a un nuevo protocolo que regula la coordinación entre territorios para el acceso a tratamientos farmacológicos de alta complejidad. Esta herramienta se aplicará en una primera fase a 66 terapias, entre ellas tratamientos avanzados y medicamentos de elevado impacto económico, con un coste igual o superior a 80.000 euros por paciente y año.
“Hemos aprobado un protocolo común para coordinar en todo el Sistema Nacional de Salud el acceso a los tratamientos farmacológicos más complejos, aquellos que superan los 80.000 euros por paciente y año, porque queremos que estos tratamientos se administren con las mismas reglas en todo el territorio, con menos burocracia entre administraciones y con una única prioridad, y es que el paciente reciba la mejor atención posible, viva donde viva”, ha explicado la ministra de Sanidad, Mónica García, en la rueda de prensa posterior al consejo.
Este marco común de coordinación para el acceso a tratamientos de alta complejidad define cómo debe organizarse la relación entre los hospitales y las comunidades de origen y de destino, con la finalidad de asegurar la equidad territorial, la calidad de la atención y la continuidad asistencial cuando una persona tenga que desplazarse a un centro de referencia situado en otra comunidad autónoma.
El acuerdo se circunscribe inicialmente a 66 medicamentos de alta complejidad ya incluidos en la cartera común de servicios del SNS: 12 terapias avanzadas y 54 tratamientos de alto impacto económico. Dentro de las primeras se encuentran fármacos basados en genes, células o tejidos, mientras que en el segundo grupo se encuadran los medicamentos cuyo coste por paciente y año alcanza, como mínimo, los 80.000 euros.
Sanidad detalla que este listado tendrá carácter dinámico y se irá modificando a medida que se incorporen nuevos fármacos. Tras la aprobación del protocolo, será la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos la que proponga la inclusión de nuevos tratamientos, atendiendo a si se trata de terapias avanzadas o si suponen un alto impacto económico por paciente.
El documento fija el esquema de coordinación entre el hospital de origen, el hospital de destino y las comunidades implicadas. Cuando un centro de referencia detecte a un paciente candidato a uno de estos tratamientos, deberá notificarlo al hospital de origen y a la comunidad autónoma correspondiente. A partir de ese momento, el hospital y la administración sanitaria de origen analizarán la propuesta, verificarán que la derivación se ha tramitado de forma adecuada y que la indicación se ajusta a los criterios de financiación del SNS. Si el resultado de la evaluación es favorable, el centro de referencia podrá prescribir el tratamiento.
El protocolo también delimita el flujo económico: con carácter general, la compra y financiación del medicamento recaerá sobre la comunidad autónoma de origen del paciente, incluso cuando la administración se lleve a cabo en otra región.
Siempre que sea factible, la prescripción, dispensación y administración se efectuarán en la comunidad de origen del paciente, especialmente en el caso de terapias crónicas o de larga duración. Con ello se persigue minimizar desplazamientos, mejorar la calidad de vida de pacientes y familiares y mantener una coordinación estrecha con el hospital de referencia.
En aquellos supuestos que lo precisen, se podrá articular un modelo de seguimiento compartido entre ambos centros. Para los tratamientos crónicos, el protocolo aconseja que el hospital de referencia lleve a cabo, como mínimo, una revisión anual para valorar la evolución del paciente y decidir sobre la continuidad de la terapia.
A corto y medio plazo, las comunicaciones entre centros se realizarán mediante un formulario común acompañado de un informe clínico, garantizando la anonimización o seudonimización de los datos. De cara al largo plazo, el documento contempla el desarrollo de una plataforma tecnológica del SNS que permita tramitar y gestionar estas solicitudes de forma unificada y coordinada en todo el sistema.