La Guardia Civil calcula que un total de 88.146 personas volvieron a Marruecos después de la entrada irregular masiva en Ceuta registrada a finales del mes de julio. El Instituto Armado eleva a 90 los fallecimientos confirmados y cifra en 862 los rescates llevados a cabo por efectivos de los Grupos Especiales de Actividades Subacuáticas (GEAS) y del Servicio Marítimo en aguas españolas.
Estos datos figuran en un informe fechado el 27 de octubre, al que ha tenido acceso Europa Press, remitido por la Guardia Civil a la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón, que instruye la investigación sobre la entrada masiva en Ceuta de personas procedentes de Marruecos los días 30 y 31 de julio. Según las cifras aportadas por el Gobierno, en esas fechas accedieron a territorio español unos 80.000 migrantes.
En respuesta al requerimiento de la magistrada, el Instituto Armado detalla que el 29 de julio la “fuerza en revista”, es decir, el personal disponible para prestar servicio, estaba compuesta por 585 guardias civiles del total de 695 dotaciones adscritas a la Comandancia de Ceuta.
El documento precisa que el 4 de septiembre el número de guardias civiles era de 441 y que, a 19 de octubre, ascendía a 546 agentes. Desde el 30 de julio, la Guardia Civil mantiene un dispositivo de refuerzo cuya configuración “ha ido adaptándose a las necesidades operativas y a los correspondientes relevos”.
Ese despliegue ha incluido unidades como la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS), efectivos desplazados desde Andalucía, GEAS, Grupo de Acción Rápida (GAR), Servicio Marítimo, Servicio de Criminalística y Servicio Aéreo, en apoyo de las unidades ya presentes en Ceuta. El informe también recoge los medios técnicos y aéreos movilizados desde el inicio de la entrada masiva.
Advertencias previas y actuación de Marruecos
En un informe anterior, la Guardia Civil ya había señalado que las alertas previas a la crisis de Ceuta no anticipaban la magnitud de la entrada masiva de personas que finalmente se produjo por la frontera los días 30 y 31 de julio desde Marruecos.
Además, un teniente coronel de la Guardia Civil declaró como testigo ante la jueza Tardón que, la noche anterior a la entrada masiva, observó seis embarcaciones marroquíes, “dos de ellos patrulleros, dos interceptores y dos menores”.
El mando también relató que “hubo autoridades marroquíes dando órdenes”, al tiempo que describió que los militares del país vecino estaban “de brazos caídos” mientras miles de personas cruzaban la frontera.
Asimismo, el teniente coronel afirmó que “la puerta fronteriza siempre está abierta” e insistió en que, si se hubiera cerrado como solicitó la Policía, “habría podido crear un tapón con aplastamiento”.
Dentro de esta causa, la jueza Tardón ha solicitado a distintos cuerpos policiales que remitan informes sobre lo ocurrido en la ciudad autónoma. Estos documentos apuntan a una actitud de pasividad por parte de Marruecos en materia de seguridad y a un guiado de los migrantes por agentes marroquíes hacia territorio español.