La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sostiene que el empresario Víctor de Aldama explicó como un intento de robo los desperfectos sufridos en uno de sus vehículos, en un momento en el que circulaba la versión de que el coche había sido objeto de disparos.
Así se recoge en un oficio remitido al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, al que ha tenido acceso Europa Press, en el marco de la investigación sobre Aldama en el denominado 'caso hidrocarburos'.
Los agentes detallan que, a partir del análisis de conversaciones de Aldama con personas de su círculo sobre un Audi A8, se constató que el 28 de septiembre de 2024 el vehículo registró daños en la ventanilla del conductor que podrían haber sido causados "bien por un objeto contundente --punzón o martillo punzón --, o por disparos realizados con arma de fuego de pequeño calibre".
Recuerdan que el incidente se conoció públicamente días después, el 1 de octubre, cuando fue difundido por diversos medios de comunicación y al ser citado en un informe presentado por la defensa de Aldama, donde se señalaba que "entre los hechos documentados que elevan el nivel de amenaza se encuentran el tiroteo de su vehículo (Audi, valor unos 150.000 euros) con tres disparos mientras se encontraba apartado en la vía pública".
Según la UCO, el propio 28 de septiembre Aldama remitió a una persona de confianza fotografías de los daños en la ventanilla. "Luego te cuento cuando esté con Julio. Pero podemos tener ya la historia que necesitábamos. No sé si es intento de robo o disparos", le indicó en un mensaje.
Mensajes, dudas y valoración del entorno
"Simultáneamente", prosigue el oficio, Aldama envió esas mismas imágenes a otra persona "pidiéndole su opinión sobre los daños debido a su afición a la caza y su experiencia con armas", añadiendo: "Ramón está flipando. Pero nos puede valer".
Los investigadores añaden que también remitió las fotografías a su hermano Rubén, manteniendo la duda de si se trataba de un intento de robo o de disparos, y le reenvió unos mensajes que, según afirmó, procedían de "un especial de los GAR", donde se concluía que, "a priori", los impactos correspondían a "dos golpes con objeto contundente".
Su hermano le trasladó entonces sus reservas sobre que fuera una amenaza directa: "Si te quieren amenazar me parece mucha casualidad que justo lo hagan en la calle la primera vez que lo aparcas. Quiero decir que entiendo que si alguien quiere amenazar a otro lo sigue y teniendo en cuenta que tú dejas el coche siempre en el garaje, pues lo tendrían previsto en todo caso cuando lo dejes en el garaje".
Comunicación a la aseguradora y ausencia de denuncia
La UCO explica que Aldama, ya condenado en el 'caso mascarillas' junto al exministro José Luis Ábalos, comunicó los daños a la compañía aseguradora del vehículo, presentándolos como un intento de robo: "Que han intentado robar y no han conseguido romper el cristal", trasladó.
Cuando desde la aseguradora le preguntaron si había formalizado una denuncia y si la cerradura presentaba daños, Aldama respondió, según recoge la UCO, que "no": "No hemos puesto porque es absurdo. Nada, el cristal, ahora te mando una foto. Han intentado con un punzón pues romperlo, pero no, no hemos puesto denuncia porque no lo hemos visto. Ha sido de madrugada y poner denuncia es ridículo porque es perder tres horas".